
La estación Sur de Bruselas, una espina clavada desde hace meses, huele a jabón de limón tras una acción policial a gran escala y está libre de ratas y traficantes de drogas. Fueron detenidas treinta personas que no querían marcharse. Pero ¿cuánto tiempo pasará antes de que la estación vuelva a ser un lugar de destrucción? “Es fácil enviar a toda la policía aquí ahora, pero si veo ‘bagarre’ aquí y llamo a la policía, no vendrán. Tss…”
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