
FREDERIC MOREAU / Hans Lucas via AFP
Un avión-cisterna Canadair arroja agua sobre el bosque durante un ejercicio de lucha contra incendios forestales en Quarre-les-Tombes, Francia, el 28 de mayo de 2026.
EN RESUMEN
- Seis departamentos del sur de Francia están en alerta roja por incendios forestales, agravados por fuertes vientos y una ola de calor persistente.
- Los bosques mediterráneos, como los de pino de Alepo, han desarrollado estrategias de resistencia a los incendios, pero su regeneración se ve amenazada por la frecuencia creciente de los incendios.
- Los bosques del norte, menos adaptados, podrían beneficiarse de la migración asistida de especies mediterráneas para resistir mejor a los incendios y sequías.
Los bosques en la encrucijada del fuego
En pleno verano, los bosques se convierten en un inmenso combustible. Las hojas se enrollan bajo el calor, las ramas muertas se acumulan en el suelo y la madera pierde su humedad. Cuando se añaden temperaturas extremas, una chispa puede transformar el paisaje en un infierno de llamas.
Esta es la situación temida en el sur de Francia. Seis departamentos están en alerta roja por incendios forestales. Además, otros tres departamentos están en vigilancia naranja, con un alto riesgo de incendios forestales debido a fuertes vientos y condiciones climáticas críticas.
Estrategias de resistencia ante las llamas
No todos los bosques son iguales ante el fuego. Algunas especies de árboles, como las mediterráneas, han desarrollado notables estrategias de adaptación a los incendios. Según el investigador en ecología forestal Bernard Prevosto, el pino de Alepo es uno de los mejores ejemplos.
El pino de Alepo y sus “bombas de semillas”
El pino de Alepo, que se extiende por más de 300,000 hectáreas en el sur de Francia, posee una estrategia única. Aunque su corteza es fina y sus agujas muy inflamables, sus conos se abren con el calor, liberando semillas que se dispersan en el suelo. Esto permite que una nueva generación de árboles colonice rápidamente el terreno quemado.
Sin embargo, esta estrategia tiene sus límites. Para reponer su reserva de semillas, el pino necesita de 20 a 30 años, y un incendio recurrente puede acabar con el sistema forestal.
Las limitaciones de los bosques del norte
Los bosques del norte de Francia son más vulnerables. Especies como el haya tienen cortezas finas y son sensibles al calor, incapaces de regenerarse tras un incendio. Esto significa que no podrán adaptarse a los cambios climáticos actuales a un ritmo suficiente.
Para abordar esta situación, se está probando la “migración asistida”, que consiste en introducir especies mediterráneas más resistentes en los bosques del norte.
El papel humano en los incendios forestales
El 90% de los incendios forestales en Francia son causados por la actividad humana, a menudo por imprudencias. Acciones cotidianas, como tirar una colilla o encender una barbacoa en una área seca, pueden desencadenar un desastre.
Proteger nuestros bosques se ha vuelto crucial no solo para preservar la biodiversidad, sino también para mantenerlos como importantes sumideros de carbono que ayudan a mitigar los efectos del cambio climático.





