Después de un **largo viaje** de tres días a través de Europa, veinticinco niños ucranianos, acompañados por dos entrenadores y dos representantes de la **federación ucraniana de fútbol**, finalmente llegaron a **Clairefontaine**, Paris. Este es un respiro para estos jóvenes futbolistas de entre 12 y 13 años que han estado viviendo en medio de los estragos de la **guerra** durante más de tres años.
Este miércoles, entre entrenamientos en Clairefontaine donde se hospedan desde el sábado, tuvieron la increíble oportunidad de visitar **París** y algunos de sus monumentos más emblemáticos. Este momento suspendido en el tiempo es una experiencia que seguramente quedará grabada en sus memorias. Nikita, uno de los jóvenes, comentó que nunca habría imaginado que estaría aquí hace un año.
Esta invitación se ha hecho posible gracias a un **acuerdo** firmado entre Philippe Diallo, presidente de la **FFF**, y su homólogo Andriy Shevchenko en mayo de 2024, más de un año después de la **anexión** de Ucrania por parte de Rusia. Diallo expresó: “Esta primera operación es una verdadera **éxito** porque permite a una veintena de niños ucranianos escapar de su país en guerra y vivir momentos únicos”.
A cada uno su visita favorita
Lejos de los **bombardeos** y la constante **inseguridad**, los jóvenes futbolistas han recuperado la sonrisa. Durante su visita al **Ayuntamiento** de París y frente a la **pirámide del Louvre**, tuvieron un respiro que les hizo olvidar el monótono día a día. Además, un canto tradicional ucraniano resonó en el jardín del Louvre, donde estos veinte niños, con la bandera de su país, unieron sus voces al cantante, creando un momento mágico que atrajo la atención de muchos curiosos.
La gran mayoría nunca había salido de Ucrania, y todos son conscientes de que este viaje es una gran oportunidad. Nikita compartió su entusiasmo: “Estoy muy feliz de estar aquí, es muy bonito. Esta es una ciudad histórica con edificios magníficos”.
La **Torre Eiffel** y la subida a sus dos pisos a pie son momentos muy esperados. Sin embargo, cada niño ha elegido un momento específico que atesorará. Nikita, al igual que otros, se sorprendió por la espléndida **Mairie de París**. Miron, por su parte, se llevó consigo un recuerdo especial: “Me encantaron los vestuarios de Clairefontaine y las camisetas de los jugadores de la selección francesa”.
“Al menos aquí, durante una semana, tendrán una infancia pacífica”
No solo los niños disfrutan de esta experiencia, también sus acompañantes viven momentos de felicidad al ver la alegría en los rostros de los menores. “Los jóvenes están felices e impresionados. Es imposible describir esto con palabras”, cuenta su entrenador Proshenko Yevhen.
Horodniuk Bohdan, representante de la **federación de fútbol ucraniana**, comparte su alegría por brindar este viaje a los niños que, debido al bombardeo de su albergue, pasan sus noches en un refugio anti-bombas. “En Ucrania, los niños no pueden estudiar ni jugar al fútbol durante las alertas, y pierden su **inocencia**. Al menos aquí, durante una semana, tendrán una infancia pacífica. Podrán jugar al fútbol y dormir en camas”.
A pesar de estar a miles de kilómetros de su hogar y familia, ninguno de estos jóvenes futbolistas olvida a sus seres queridos. Miron, por ejemplo, ha “comprado muchos recuerdos para ellos”. Su abuelo fue alcalde de una pequeña comunidad que hoy ya no existe a causa de los bombardeos. Por ello, Miron espera que un día su familia “pueda venir conmigo a París”.

