Reducción de la Huella de Carbono del Sector Digital
La empresa Qarnot, fundada hace quince años por Paul Benoit, busca reducir la huella de carbono del sector digital al aprovechar la caloría generada por los servidores. Benoit, quien antes trabajaba en finanzas de mercado con enormes centros de datos, constató que el uso de energía era inmenso, especialmente porque casi la mitad se dedicaba exclusivamente a disipar el calor de los servidores.
Innovación en Calefacción Digital
El modelo de negocio de Qarnot se basa en distribuir la potencia de cálculo a lugares donde la demanda de calor es alta, optimizando así el uso de la energía. Al principio, la empresa fabricaba radiadores que contenían servidores informáticos, que se instalaban en viviendas sociales. Los arrendadores adquirían estos dispositivos, mientras que Qarnot se encargaba de cubrir el costo de la electricidad consumida.
Sin embargo, la estacionalidad de estos radiadores limitó su eficacia. Como respuesta, Qarnot desarrolló “calderas digitales” que se conectan directamente a las redes de calefacción. Este sistema no requiere ventiladores ni sistemas de refrigeración, permitiendo que el agua fría fluya a través de los servidores, se caliente y se inyecte directamente en el circuito de agua caliente del lugar.
Colaboraciones Estratégicas
Qarnot también trabaja con operadores privados, como Caliseo, un centro de balneoterapia en Melun. Este centro, que necesita energía constante para calentar piscinas, anteriormente utilizaba calderas convencionales. Ahora, parte de su calor proviene de los servidores de Qarnot, lo que, aunque no es energía renovable, representa una forma de calor reutilizado con una huella de carbono considerablemente menor.
Motivar a las Nuevas Generaciones
Con un equipo de alrededor de 50 empleados, en su mayoría ingenieros jóvenes, la empresa busca ser una opción más sostenible en el uso de la energía. Benoit señala que los jóvenes están motivados para trabajar en proyectos que combinan la eficiencia energética y el avance tecnológico. Sin embargo, Qarnot enfrenta el desafío de convencer a nuevos inversores para expandir su modelo antes del próximo año.
La preocupación por el impacto ambiental no ha estado en la agenda pública desde que se fundó la empresa, especialmente ahora que el sector de la inteligencia artificial (IA) demanda una mayor potencia eléctrica. Muchos actores se centran en la energía necesaria para sus modelos de IA, descuidando la cuestión de la huella de carbono.
La Necesidad de Soluciones Propias
A pesar de las presiones del mercado, Qarnot ha demostrado que, al evitar la construcción de nuevos centros de datos y al no utilizar electricidad para el enfriamiento, puede reducir la huella de carbono hasta un 80% en comparación con métodos tradicionales. Este enfoque no solo es ventajoso desde el punto de vista ambiental, sino que también plantea un reto de soberanía tecnológica.
Benoit destaca que muchas empresas francesas del CAC 40 dependen de grandes compañías tecnológicas estadounidenses. La dependencia de estos servicios puede ser un riesgo, especialmente si se interrumpen. Por ello, es esencial fomentar alternativas locales y sostenibles que garanticen la seguridad en el ámbito digital.
Conclusión
La propuesta de Qarnot no solo representa una innovación disruptiva en la forma de gestionar la energía y el cálculo, sino que también pone de relieve la urgencia de transitar hacia modelos sostenibles en el sector digital. La huella de carbonos del sector digital es un tema que ganará cada vez más relevancia, y empresas como Qarnot están bien posicionadas para liderar este cambio.


