
Colombia no puede imponer impuestos a la importación de papas fritas congeladas de los Países Bajos, Bélgica y Alemania, decidió la Organización Mundial del Comercio (OMC) en un caso presentado por la UE.
El país sudamericano constató que los tres países europeos vendían sus papas fritas congeladas a precios de volcado (por debajo del precio de mercado) en el mercado colombiano. Esto daría lugar a una competencia desleal y perjudicaría a los proveedores locales de patatas fritas. Esa fue la razón por la que el gobierno colombiano impuso impuestos a la importación de productos europeos.
Pero según la UE, no se trata de dumping de precios en absoluto. Por lo tanto, Bruselas se acercó a la OMC para sacar los gravámenes de la mesa. Esa organización ya anunció en octubre que no se permiten los gravámenes, porque no habría vertidos. Colombia se resistió a esto, pero ahora nuevamente está perdiendo.
Esto significa que los sudamericanos deben permitir las papas fritas congeladas en su propio mercado sin gravámenes. Si no lo hacen, la UE puede tomar contramedidas. Holanda, Bélgica y Alemania venden alrededor de 20 millones de euros en papas fritas congeladas en Colombia cada año.


