
Ante la emergencia climática, ahora es fundamental producir energía más limpia y eficiente. Para ello se menciona la pista de hidrógeno verde. El hidrógeno en sí es un elemento químico presente en grandes cantidades en todo el mundo en forma gaseosa H2. Es ampliamente utilizado en productos químicos y para la refinación de productos derivados del petróleo. Se dice que es verde cuando su método de producción se basa en energías renovables.
Y si hidrogeno y energia verde convertirse mañana en dos términos íntimamente relacionados, y en el centro de la transición energética?
Hidrógeno verde, una energía con múltiples retos
En la industria y en el ámbito del transporte, el uso del hidrógeno está actualmente en auge. Muchos países implementan programas y estrategias de apoyo para expandir este sector.
Sin embargo, queda una pregunta: ¿por qué apostamos hoy por la energía del hidrógeno y, más concretamente, por el hidrógeno verde? Se pueden mencionar varias razones. El primero es su capacidad de almacenamiento a largo plazo. Es un gas muy ligero que ocupa un volumen de espacio mucho menor que los demás cuando se somete a la presión atmosférica.
Aunque el hidrógeno producido en la actualidad se deriva principalmente de combustibles fósiles, el desarrollo de un sector de producción de hidrógeno verde está en auge. Gracias a los avances tecnológicos, se puede producir energía con bajas emisiones de CO2 mediante la gasificación de biomasa o mediante electrolizadores. Todo lo que tiene que hacer es instalar uno en el sitio, alimentado con electricidad verde y una unidad de almacenamiento. Esto asegura un suministro de hidrógeno para los procesos industriales o la movilidad de los empleados. En caso de excedente de hidrógeno, la energía puede ser utilizada para otras industrias.
Además, utilizando hidrógeno verde y una pila de combustible, es posible generar electricidad limpia. Luego se puede utilizar como combustible para automóviles con motores eléctricos.
Conscientes de estas ventajas, muchas naciones confían en esta energía verde, como Australia. Por su parte, el gobierno francés introdujo Plan de ACCION desarrollar hidrógeno libre de carbono en Francia. ¿La meta? Reducir las emisiones en un 81% para 2050 en comparación con 2015. Esto requerirá superar algunos desafíos de costos, particularmente con respecto a los electrolizadores.
Un pilar cada vez más central en la transición energética
Por sus características y las oportunidades que presenta, el hidrógeno verde se considera ahora una de las energías en el centro de la transición energética. Podría utilizarse para determinados procesos, como el refinado de productos petrolíferos, o en sectores como el transporte. Estos son ahora responsables del 30% de las emisiones de CO2 en Francia. Esto podría ser útil para el transporte pesado, como camiones o trenes. Sin embargo, es importante señalar que el uso de baterías parece menos obvio para estos modos de transporte debido a su volumen y peso.
Sin embargo, se están realizando pruebas, especialmente por parte de la SNCF, que probó por primera vez un tren de hidrógeno en la red ferroviaria francesa. Si bien hablamos de energía incorporada en el contexto de estos experimentos, es, a pesar de todo, un paso adelante hacia el uso de nuevas alternativas.
En definitiva, el potencial de esta energía verde está ahora en el centro de las conversaciones: descarbonización de la industria y la movilidad, palanca para la autonomía energética, creación de nuevos puestos de trabajo… Sin embargo, algunos retos como el coste del proceso de electrólisis y la energía verde hidrógeno en general siguen siendo obstáculos, aunque superables.
