
Un gran engaño mueve a nivel mundial una facturación ilícita de más de 90.000 millones de euros al año. Es la falsificación de la marca Made in Italy lo que ha llevado a la Guardia di Finanza a desarrollar un plan operativo más incisivo para 2023 para proteger la industria.
Quieres frenar elsonido italiano, un sistema que, mediante la explotación de palabras, imágenes, colores y referencias geográficas evocadoras del Bel Paese, ha permitido a la cadena de falsificación labrarse un negocio valorado en unos 6 puntos porcentuales del PIB. Un daño que se prolonga desde hace años y que está provocando un gravísimo declive de los distritos industriales italianos, al que hay que añadir la falta de recaudación de impuestos para el Estado. Baste considerar que en 2020 la falsificación provocó una merma económica nacional de 17.000 millones de euros, lo que se tradujo en menores ingresos fiscales, IVA, IRES, Irpef y cuotas impagadas a la seguridad social por más de 4.800 millones.
El gobierno corrió para cubrirse con un paquete de reglas para proteger el sistema del país también contra lasonido italiano, previendo, entre otras cosas, un endurecimiento de las medidas penales. Al mismo tiempo, la Guardia di Finanza ha incrementado el nivel de las investigaciones para proteger a los Hecho en Italia.
La actividad de investigación, que se desarrolla en varios niveles, se describe de la siguiente manera: «identificación e incautación de mercancías falsificadas, dislocación, en Italia y en el extranjero, de la cadena logística, organizativa y estructural de las cadenas de suministro ilícitas, de la financiación, blanqueo y reinversión de las ganancias derivadas de la conducta, así como la recuperación fiscal de los productos ilícitos”.
Está en juego la salvaguarda del tejido productivo, sobre todo después de que el periodo del Covid haya puesto en vulnerabilidad a importantes sectores como el de la confección, la automatización, el mueble y, cada vez más, el agroalimentario y la vulneración de la ley de derechos de autor.





