El increíble relato de Dong Guangping: un viaje hacia la libertad
Un ontsperro de 40 horas en búsqueda de la independencia
Dong Guangping, un defensor de la democracia de 68 años y ex-policía chino, ha compartido su increíble experiencia tras escapar de China. Después de intentos fallidos en el pasado, logró salir el 24 de mayo desde Weihai, en la provincia de Shandong, y tras una travesía de 40 horas en un canot pneumático, alcanzó las costas de Corea del Sur y finalmente llegó a Canadá el 27 de junio, como lo reportó el New York Times.
Secuestrado por el desasosiego en alta mar
En su travesía, Dong tenía la intención de dirigirse hacia Japón, convencido de que allí no lo extraditarían a su país. Sin embargo, la realidad le presentó un desafío mayor de lo que había anticipado. “El mar y el cielo se convirtieron en una inmensidad blanca, y ya no sabía en qué dirección ir”, explicó. La situación se complicó cuando su teléfono, que usaba como GPS, se quedó sin batería, dejándolo a merced del océano.
“La vida en el país es tan insoportable que estar vivo es apenas lo mismo que estar muerto. Por lo tanto, no hay razón para temer a la muerte”, reflexionó Dong en una entrevista con Associated Press. Aun así, mantenía la esperanza: “Si sigues avanzando, hay una oportunidad de vivir”.
Rescate por un pescador surcoreano
Después de varios intentos fallidos de llamar la atención de barcos que pudieran ayudarlo, fue un pescador surcoreano quien finalmente lo auxilió. El pescador alertó a las autoridades, y Dong fue trasladado a un centro de detención para extranjeros en Icheon, donde, a través de una videollamada, fue contactado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Un historial de intentos de huida
No es la primera vez que Dong intenta escapar de su país. Ha sido arrestado varias veces por sus actividades políticas y ha luchado por los derechos humanos en China desde los años 90. En 1989, firmó una petición en protesta por la represión del movimiento pro-democracia en la Plaza de Tiananmen y fue encarcelado.
En 2015, trató de solicitar asilo en Tailandia con su familia, pero fue deportado a China. Tras ser liberado en 2019, intentó nadar hacia una isla taiwanesa sin éxito y, después de ser expulsado nuevamente en 2022 desde Vietnam, finalmente encontró refugio en Canadá.
Un nuevo comienzo en Toronto
Actualmente, Dong reside en Toronto, donde su ex-esposa y su hija ya se encontraban. Después de más de una década de lucha, expresa que finalmente está disfrutando de un nuevo sentido de libertad: “Ya no queda ni rastro de miedo”, afirma. Su ambición ahora es trabajar como conductor, ya sea de camiones o de Uber, mientras persigue un objetivo más grande: “Quiero que China se convierta en una democracia constitucional”.
Dong Guangping es un ejemplo inspirador de resistencia y determinación en la búsqueda de libertad y derechos humanos, y su historia resuena como un poderoso recordatorio de la lucha constante de muchos en situaciones semejantes.
