
L‘alarma lanzada hace unas semanas Clínica Cleveland A NOSOTROS: hasta el 35 por ciento de las deportistas experimentan una deficiencia de hierro y el porcentaje sube a 52 por ciento en atletas adolescentes.
Un problema poco conocido y subestimado, según los expertos estadounidenses, que además de aumentar la probabilidad de anemia puede provocar cansancio, dificultad para recuperarse de los esfuerzos y falta de energía, con disminución de la potencia y fuerza muscular.
Deficiencia de hierro y entrenamientos intensivos
«Quienes entrenan muy intensamente o practican deportes de resistencia como la carrera a pie o la bicicleta corren el riesgo de sufrir un déficit de hierro debido al estrés oxidativo inducido por el esfuerzo físico» confirma el médico deportivo Michele De Grandi. De hecho, el entrenamiento extenuante aumenta la inflamación y con ella la producción de hepcidina, una hormona que impide la correcta asimilación del hierro en las horas posteriores a la práctica. Quienes practican deporte más días a la semana tienen más dificultades de absorcióno, además, los microtraumatismos, la mayor motilidad intestinal y la sudoración inducida por el ejercicio contribuyen a hacer “perder” más hierro.
En las mujeres se suman las pérdidas del ciclo menstrual y, en ocasiones, una dieta desequilibrada. «Las deportistas deben elegir alimentos que contengan mucho hierro y que sea fácil de asimilar, como la carne y el pescado, asociarse con alimentos ricos en vitamina C para mejorar su absorción» dice el experto.
“En algunos casos, en atletas profesionales, si realiza un rendimiento físico intenso como el maratón o si es vegano o vegetariano, puede ser útil integrarlo con suplementos específicos”.
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