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Unsplash / Tania Malréchauffé
Oficialmente, nada autoriza a los padres a hacer faltar a sus hijos a la escuela en estos últimos días.
**VACACIONES ESCOLARES** – Dentro de una semana, el **viernes 4 de julio** por la tarde, comenzarán oficialmente las grandes vacaciones para todos los escolares. Ocho semanas de descanso muy merecido, que se dedicarán a la **relajación** y a momentos compartidos en **familia**.
Aunque los niños suelen esperar con ansias este momento, los padres también lo hacen, agotados tras un año escolar intenso. Muchos se sienten tentados a hacer las maletas y partir de vacaciones incluso antes de que termine el año académico.
Sin embargo, aunque pueda parecer atractivo, esta opción puede tener graves **consecuencias**. ¿Qué riesgos corren los padres que hacen faltar a clase a sus hijos? Aquí hacemos un análisis completo.
Una obligación de asistencia escolar
Es cierto que la última semana antes de las vacaciones suele ser menos intensa para los alumnos. Las lecciones son reemplazadas con frecuencia por **juegos** y actividades lúdicas, y las tareas escolares desaparecen.
No obstante, **nada** autoriza a los padres a hacer faltar a sus hijos en estos días previos, ya que están sujetos, desde los 3 a los 16 años, a una obligación de **asistencia escolar**. Esto implica que deben asistir a las clases programadas y “realizar los trabajos indicados por los profesores”.
En este contexto, toda ausencia debe ser justificada por los padres, independientemente de la fecha y el motivo. Los únicos motivos considerados legítimos por el código educativo son: “enfermedad del niño (o de un familiar), reunión familiar importante (boda, funeral), problemas de transporte o si el niño acompaña a sus representantes legales”.
Consecuencias de ausencias no justificadas repetidas
Este punto es crucial: aunque los padres notifiquen con antelación, el motivo puede ser rechazado por la dirección de la escuela, especialmente si el niño ya tiene un historial de absentismo.
En caso de ausencias frecuentes, justificadas o no, el director de la escuela se pondrá en contacto con los padres para discutir la situación del niño. En secundaria, cualquier ausencia se considera no justificada desde la primera hora sin un motivo válido.
Si un alumno presenta **cuatro** medias jornadas de ausencias no justificadas en un mes, el director convoca a los padres para investigar las causas y proponer medidas. También pueden recibir un aviso del director académico, quien puede llegar a involucrar al **Fiscal** si la situación persiste, con posibles sanciones de hasta **750 euros**.
¿Cómo disfrutar de las vacaciones sin preocupaciones?
Si se ausentan ocasionalmente, las probabilidades de sanciones son mínimas. Hablando con diversos expertos, como el secretario del sindicato FSU, se señala que faltar uno o dos días de clase por temas de viaje no es preocupante.
Las condenas a padres por absentismo son poco comunes y se limitan a casos realmente graves. Por ejemplo, en diciembre, 27 padres de un colegio en Narbonne fueron llamados ante el tribunal por faltas graves.
Para evitar problemas, es recomendable que los padres se comuniquen con la dirección de la escuela y notifiquen la ausencia de sus hijos, comprometiéndose a recuperar lo perdido. La mayoría de las veces, esto es suficiente para permitir un viaje sin complicaciones.
En algunos casos, la dirección académica puede otorgar **una autorización excepcional** para que el estudiante falte.



