
Destinado a una carrera de apoyo, aquella noche contra el Lechia Danzica el delantero de la Juve ocupó el centro de atención. Cuatro veces
Una tarde, hace cuarenta años, Nico Penzo firmó una pequeña pero gran empresa que pronto fue olvidada. Lo sabemos: el tiempo vuela, desordena las páginas del almanaque y el tamiz de los recuerdos retiene algo y deja ir otras cosas. Aquella tarde -era el 14 de septiembre de 1983- Penzo marcó no uno, ni dos, ni siquiera tres, sino cuatro goles en un solo partido de copa, concretamente en la Recopa de Europa, que dieciséis años más tarde también sería olvidada, incluso obligada a uno. repintado y disfrazado con otro nombre.

