
1984: Mark Hateley supera en 30 centímetros al campeón del mundo Collovati y decide el derbi con un cabezazo ciclónico. ¿El comienzo de un dominio? No, porque…
Un gol icónico es un gol atemporal, que con el paso de los años se convierte en objeto de culto por su capacidad de impactar en la memoria colectiva y por el valor simbólico que aporta. No suena blasfemo decir que un gol icónico tiene un valor casi sagrado porque todo, en la memoria, cobra vida con una claridad aterradora. Para la afición del Milan, el gol icónico de la primera mitad de los años 80 fue el marcado por Mark Hateley, en una tarde soleada en San Siro. Fue un gol de una belleza aterradora el que resolvió el derbi disputado el 28 de octubre de 1984: hoy hace cuarenta años. Entonces ese objetivo. Mark Hateley surca los cielos y cuarenta años después sigue ahí.

