
Con la llegada del tiempo otoñal, los atascos diarios vuelven a aumentar en las carreteras de Brabante. Después de un largo día de trabajo, algunos conductores optan por cambiar de carril con más frecuencia en los atascos, con la esperanza de llegar a casa más rápido. Según el ex profesor de tráfico Ruud Hornman de Lage Mierde, esta táctica es contraproducente. “Los cambios de carril causan mucha frustración”.
Con todas esas lluvias otoñales en perspectiva, Hornman dice que es importante estar bien preparado en el camino. “La mejor manera de no verse atrapado en un atasco es consultar a tiempo el planificador de rutas”, afirma el ex profesor de tráfico.
Gracias a sus años de experiencia, Hornman sabe que la mayoría de los atascos son “predecibles”. “Pensemos en los atascos de tráfico debido a las grandes obras de construcción o en las horas punta diarias en las horas punta”.
Sólo una pequeña proporción de los atascos de tráfico son impredecibles, a menudo causados por un accidente de tráfico. “En esos casos puntuales, es importante mantener la calma. Conducir con el tráfico y permanecer en el propio carril el mayor tiempo posible”, aconseja.
‘No cambiar de carril’
Hornman tiene un consejo importante para todos los conductores: no cambien de carril con la esperanza de avanzar más rápido. “Esto sólo provoca más retrasos e irrita a los demás usuarios de la vía”.
Además, tampoco es más rápido. “Los cambios de carril crean una especie de efecto armónico. Incluso las velocidades son fáciles de controlar, pero las diferencias de velocidad debido a los automovilistas que quieren meterse en algún lugar causan más retrasos. Así que no pienses que llegarás más rápido a casa”.
Según Hornman, no todo el mundo domina el arte de los atascos. “Lo peor que se puede hacer es perder la paciencia. Emocionarse y enojarse por un atasco es innecesario y puede conducir a una conducción antisocial”.
Atajos
Otra táctica común para evitar los atascos es utilizar atajos, dice Hornman. “En algunos lugares es inevitable acabar en un atasco durante las horas punta”, afirma. Debido a los atascos “predecibles”, el tráfico entre Eindhoven y Tilburg opta cada vez más por atajos hacia el interior.
Este hecho preocupa a Hornman. “Los habitantes de los pueblos pequeños se vuelven locos con tanto tráfico. Además, las carreteras de los pueblos no están diseñadas para soportar ese tráfico adicional”, concluye.
