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Con 411 992 licensiés para la temporada 2023/2024, la FFN ha alcanzado un nuevo récord de adherentes.
Practicar la natación en invierno, incluso en interiores, puede parecer un desafío. Desde caminar sobre el suelo frío hasta sentir tus cabellos húmedos pegados a tu cuello, son muchos los obstáculos. Sin embargo, nadar durante la temporada invernal puede ser más placentero de lo que parece, siempre que estés bien preparado y sigas algunos valiosos consejos.
Temperaturas de confort en la piscina
Según las autoridades, la temperatura “de confort” en una piscina cubierta se encuentra entre 25 y 27 °C, lo que es aproximadamente diez grados menos que la temperatura del cuerpo. Esto significa que, aunque el ambiente sea fresco, la actividad física incrementará naturalmente tu temperatura corporal, haciendo la sesión más tolerable.
Consejos para disfrutar de la piscina en invierno
Preparación previa a la sesión
La preparación de tu sesión comienza antes de entrar a la piscina. “Comer antes de ir es crucial”, señala Véronique Dufresnes, nadadora regular y responsable de la metodología “Pied dans l’eau”, que ayuda a las personas a aprender a nadar. Además, para quienes son más sensibles al frío, utilizar un gorro de látex, en lugar de uno de tela, puede ayudar a proteger del frío y mantener el cabello en buen estado.
Es importante considerar que las combinaciones no suelen estar permitidas en las piscinas municipales, así que opta por un poncho o un albornoz después de nadar, ya que ofrecen mayor abrigo que una simple toalla.
Hidratación y abrigo
Siempre es recomendable llevar un termo con una bebida caliente, como una infusión. Esto no solo te mantendrá cálido, sino que también hará que la experiencia sea más placentera.
Preparación del cuerpo para entrar al agua
Antes de zambullirte, es crucial calentar el cuerpo para evitar cambios bruscos de temperatura. Un calentamiento previo, que incluya movimientos de rotación de articulaciones y ejercicios como flexiones o sentadillas, es ideal. “Esto prepara tanto física como mentalmente”, explica el sitio Nageur Pro.
La adaptación debe continuar en el agua, comenzando con distancias cortas para que tu cuerpo se acostumbre gradualmente a la temperatura del agua.
Preparación mental para la actividad
No olvides la importancia del ámbito mental. Fijar metas alcanzables es esencial. Iniciar con sesiones cortas (entre 20 y 40 minutos) cada semana ayudará a mantener la motivación. A medida que te sientas más cómodo, podrás aumentar la duración y la frecuencia de tus entrenamientos.
Te puedes preguntar: ¿Cuál es tu objetivo? ¿Perder peso, tonificarte, o quizás prepararte para una competicion? Tener un objetivo claro aumentará tu motivación para seguir adelante.
¡Listo para zambullirte!
Con un agua que ronda los 27 °C, un buen poncho que te cubra, y un secador de pelo cálido en los vestuarios, estarás completamente preparado. ¡Es hora de disfrutar del agua!




