Un 9 de mayo sin precedentes en Moscú
Este 9 de mayo, Moscú se prepara para un desfile militar inusual. Por primera vez en casi dos décadas, la celebración del Día de la Victoria no contará con material militar en la Plaza Roja. Esta decisión ha sido tomada por el Ministerio de Defensa ruso debido a temores fundados sobre un posible ataque aéreo de largo alcance proveniente de Ucrania.
Razones detrás de la cancelación de vehículos militares
El ministerio justificó esta medida citando “la situación operativa actual”. Aparte de la ausencia de vehículos blindados y sistemas de misiles, tampoco participarán cadetes de escuelas militares ni instituciones de juventud, lo que refuerza la gravedad de la situación. Este cambio en el formato del desfile ha causado controversia en Rusia, especialmente después de las ostentaciones del año pasado, cuando se celebró el 80° aniversario de la victoria sobre Alemania.
La vulnerabilidad del material militar
La preocupación principal radica en la vulnerabilidad del material militar, que podría ser atacado no solo durante el desfile, sino también durante las fases de preparación. Ruslan Leviev, analista de la cadena TV Rain, explica que los vehículos y tropas se encuentran estacionados en terrenos abiertos, lo que los convierte en blancos fáciles para los drones ucranianos. Atacar columnas en el centro de Moscú, donde hay turistas, presentaría desafíos logísticos significativos.
La percepción de “actividad terrorista”
En respuesta a las inquietudes sobre la seguridad del desfile, el Kremlin ha atribuido los cambios a lo que califican de “actividad terrorista ucraniana”. Este tipo de justificaciones se alinean con el discurso habitual del gobierno, que intenta desviar la atención de la vulnerabilidad real de su ejército.
Desfiles limitados desde la invasión
Desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, los desfiles del Día de la Victoria han sufrido un ajuste considerable. Se ha observado una disminución en el número de demostraciones militares y en la participación de invitados extranjeros. Este año, el evento se presenta como una especie de “desfile más ligero”, lo que ha generado descontento entre algunos sectores de la población.
A pesar de todo, se mantendrán las acrobacias aéreas
No obstante, el desfile aún incluirá una demostración de acrobacias aéreas. Se espera que aviones de patrullas acrobáticas sobrevuelen la Plaza Roja y que los pilotos de los aviones de combate Su-25 decoren el cielo de Moscú con los colores de la bandera rusa al finalizar el evento. Esto, en parte, busca mantener el espíritu de celebración y mostrar poderío militar, a pesar de las limitaciones impuestas por la situación actual.
Conclusiones
El 9 de mayo en Moscú se convierte en un símbolo de los tiempos inciertos en los que vive Rusia. La falta de material militar y la percepción de amenazas externas destacan la fragilidad de la seguridad en un contexto de conflicto. Este año más que nunca, el desfile no solo es un homenaje a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, sino un reflejo de las tensiones y temores contemporáneos.

