Expertos de la ONU han denunciado ante Moscú las horribles torturas sexuales a las que han sido sometidos los civiles ucranianos en las regiones ocupadas de Ucrania, en medio de conversaciones sobre un posible plan de paz. En términos más generales, acusan a Rusia de llevar a cabo una política sistemática de tortura en Ucrania.
La Rapporteur Especial sobre la Tortura, Alice Jill Edwards, junto con otros expertos, ha entregado un dossier que documenta estos casos a la Federación de Rusia. Este informe incluye a 10 civiles ucranianos que han sido maltratados en las regiones ocupadas, entre ellas Kherson, Kharkiv y Zaporiyia.
“Estas denuncias, que relatan las experiencias de cuatro mujeres y seis hombres, son realmente horribles”, afirmó Alice Jill Edwards, quien subraya que este es solo un “pequeño muestreo” de lo que está sucediendo. Estas víctimas han estado expuestas a “violencias altamente sexualizadas“, incluidas violaciones, amenazas de violación y otros comportamientos degradantes”, agregó la experta.
Las atrocidades documentadas
En todos los casos documentados, se han administrado descargas eléctricas reiteradas, especialmente en los órganos genitales. “Estos civiles han sido golpeados, agredidos, se les ha vendado los ojos y, en algunos casos, han sido sometidos a simulacros de ahogamiento y ejecuciones ficticias”, precisa el comunicado de los expertos. Estos especialistas en derechos humanos son designados por el Consejo de Derechos Humanos, aunque no representan a la ONU per se.
“Una regla elemental del derecho internacional humanitario establece que los civiles deben ser protegidos. Rusia parece haber despreciado totalmente estas normas internacionales. Es momento de que rindan cuentas por estas prácticas ilegales y que se ejerza una mayor presión sobre todos los Estados que tienen influencia sobre ellos”, ha insistido la experta australiana.
Demandando respuestas a Moscú
Los expertos han exigido al gobierno ruso que proporcione “información adicional sobre las denuncias específicas, así como sobre las medidas generales implementadas para prevenir la tortura y las violencias sexuales llevadas a cabo por el personal militar ruso, los auxiliares, así como por las autoridades de inteligencia y detención”.
Una de las mujeres involucradas permanece detenida en la Federación de Rusia, y se ha lanzado un llamado urgente para su liberación, según el comunicado de los expertos.
Este complejo escenario, marcado por atrocidades y violaciones sistemáticas de derechos humanos, plantea la necesidad de una respuesta contundente y coordinada de la comunidad internacional. Las denuncias de tortura y abusos en Ucrania no pueden ser ignoradas y deben llevar a acciones concretas que busquen responsabilizar a los culpables y garantizar la seguridad y dignidad de todos los civiles afectados.
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