La Estrategia Rusa en el Conflicto Ucraniano
La guerra es una cuestión de **frentes**. A menudo, estos frentes son **naturales**, como ríos y montañas, que pueden representar mayores desafíos que los enfrentados por las fuerzas humanas. En el contexto del conflicto actual, el **comando ruso** enfrenta grandes dificultades en el este y sur de **Ucrania**, especialmente en las regiones fluviales de **Kherson**, **Zaporijia** y **Kharkiv**. Estas áreas son clave no solo por su geografía, sino también por su importancia estratégica.
El **río Dnipro**, especialmente cerca de Kherson, se ha convertido en un punto central en este conflicto. Al comienzo de la guerra, las fuerzas rusas controlaban ambas orillas, pero en noviembre de 2022, Ucrania recuperó la **orilla oeste**. Desde entonces, las tropas de Putin han intentado, sin éxito, restablecer su posición y recuperar esta zona vital. En marzo de 2024, una nueva **tentativa de cruce** fracasó bajo el fuego ucraniano, mientras que recientes asaltos han sido repelidos por la artillería y drones de Kyiv.
Según **Guillaume Ancel**, experto militar, esta situación representa una **fragilidad** significativa para el lado ruso: “El Dnipro es una verdadera frontera natural en el sur de Ucrania. A lo largo de tres años de guerra, los rusos han perdido gran parte de sus capacidades de ingeniería militar”. Esto implica costos enormes de **aprovisionamiento** y logísticas complicadas, lo que dificulta la construcción de puentes flotantes, que resultan ser **muy vulnerables** a ataques.
Los Efectos del Dnipro en la Táctica Militar
En junio de 2024, el **30º Cuerpo de Marines** ucraniano reportó que unidades rusas habían lanzado asaltos diarios a lo largo de la orilla oeste del Dnipro. Sin embargo, las fuerzas ucranianas mantuvieron el control de la zona, utilizando disparos de artillería y **ataques de drones** para interrumpir los desembarcos. Los expertos coinciden: sin la capacidad de trasladar un número significativo de tropas o vehículos blindados a través del río, Rusia no podrá obtener avances significativos a lo largo de esta línea.
“Los ucranianos aprovechan perfectamente esta falla. Han destruido mucho material ruso y, sobre todo, al destruir infraestructuras clave como los puentes, la reconstrucción puede tomar **meses**. Esto pone a los rusos en una situación difícil para llevar a cabo ofensivas en un contexto tan fluvial”, explica Ancel.
En la región de **Kharkiv**, el río **Oskil** ha emergido como una línea defensiva crucial para Ucrania, protegiendo áreas como Koupiansk. Para las fuerzas rusas, cruzar el Oskil significaría acceder a importantes vías de comunicación, lo que facilitaría operaciones en los flancos del norte y este. Por lo tanto, asegurar este río es esencial para cualquier avance en la región.
Drones: un Desafío Constante para Rusia
“Los rusos enfrentan dificultades en todos los cruces de ríos. Por otro lado, los ucranianos, con el papel creciente de los **drones**, tienen la tecnología necesaria para interrumpir las operaciones de las fuerzas rusas por vía aérea. Un drone que transporta un proyectil de 40 kg tiene más precisión que la artillería convencional”, señala el experto.
Durante su ofensiva de verano, Rusia ha intensificado sus esfuerzos en el oeste del Oskil, concentrándose en la zona entre Koupiansk y Dvorichna. Sin embargo, a mediados de junio, aunque las tropas rusas habían asegurado una cabeza de puente cerca de **Krasne Pershe**, no han podido utilizarla efectivamente para transportar equipos pesados. Esta incapacidad limita severamente su capacidad ofensiva y impide cualquier avance significativo en el **noreste**.
Los asaltos a un río, ya sea por puente o balsa, son de las **operaciones militares** más difíciles. Los soldados deben cruzar un terreno muy expuesto, convirtiéndose en un **punto crítico** que concentra tropas en posiciones vulnerables. Incluso después de cruzar, solo un número reducido puede asegurar la cabeza de puente, frecuentemente enfrentándose a defensores bien preparados. Esta situación ha sido bien aprovechada por los ucranianos, que han demostrado ser efectivos en el uso de su tecnología.
“La **gran ofensiva** de verano ha sido un fracaso hasta ahora”, comenta Ancel. “El estado mayor nunca pensó que lograrían una verdadera **perforación**. Avanzan lentamente, sufriendo pérdidas enormes mientras esperan el mandato final de Putin, presionado por Trump”. Mientras tanto, las fuerzas rusas continúan intentando avanzar en la situación en un contexto extremadamente complicado.

