Aumento de la presión sobre Rusia: la 21.ª salve de sanciones de la UE
El objetivo de la Unión Europea (UE) al adoptar su 21.ª ronda de sanciones contra Rusia es reforzar la presión sobre el Kremlin. Esta acción se produce en el contexto de la invasión de Ucrania que comenzó en febrero de 2022. Las nuevas sanciones buscan prolongar el mecanismo de limitación de precios del petróleo ruso a 44 dólares por barril, con el fin de reducir los ingresos que financian las operaciones militares de Rusia en Ucrania.
Sanciones sobre el gas natural licuado
Uno de los puntos más discutidos dentro de este conjunto de sanciones ha sido el gas natural licuado (GNL). La posición de Grecia ha sido fundamental en la negociación, debido a sus preocupaciones sobre cómo estas sanciones afectarían a sus armadores que gestionan buques de GNL. Aunque inicialmente se acordó prohibir las importaciones y el transporte de GNL ruso a partir de enero de 2027, Grecia eventualmente revirtió su apoyo, argumentando que esto perjudicaría sus intereses comerciales.
Un compromiso se alcanzó, permitiendo a las empresas griegas continuar transportando GNL ruso bajo ciertas condiciones, siempre que los envíos se realicen a países fuera de Europa. Esta exención se aplicará solo a contratos firmados antes del 24 de febrero de 2022, y se reconsiderará anualmente para evaluar su validez.
A pesar de estas medidas, la UE todavía enfrenta desafíos para disminuir su dependencia del GNL ruso, ya que las importaciones han crecido un 17,2 % en un año, pasando de 5,71 millones de toneladas a 6,69 millones.
Nuevas medidas sobre criptomonedas y transporte marítimo
El nuevo paquete de sanciones incluye restricciones sobre el sector financiero ruso y nuevas medidas contra las criptomonedas. Se menciona específicamente la criptomoneda rusa A7A5, que ha permitido a individuos y empresas sortear las sanciones financieras, funcionando como un canal alternativo de pagos para el comercio internacional.
Además, se imponen nuevas restricciones sobre los buques petroleros de la “flota fantasma”, que Rusia utiliza bajo banderas falsas para transportar energía y otros bienes. Estas medidas también buscan debilitar la industria militar rusa mediante restricciones comerciales adicionales.
Impacto de las sanciones hasta la fecha
Desde el inicio de la guerra en 2022, la UE ha prohibido exportaciones de bienes y tecnologías hacia Rusia, con un valor superior a 48 mil millones de euros, mientras que las importaciones de productos rusos han sido valoradas en cerca de 91,2 mil millones de euros. En términos comparativos, esto representa que un 54 % de las exportaciones y un 58 % de las importaciones de 2021 se encuentran actualmente bajo embargo.
Estas sanciones reflejan la determinación de la Unión Europea de tomar medidas concretas frente a la agresión rusa y buscar un impacto económico significativo que comprometa la capacidad de Moscú para sostener su campaña militar.
