Intervención militar de EE. UU. en el Golfo Pérsico
El 6 de mayo, el ejército de Estados Unidos anunció que disparó contra un petrolero de bandera iraní que intentaba forzar el bloqueo impuesto por Washington. La acción fue necesaria para “neutralizar el gobernal” de la embarcación, según el comando estadounidense para el Medio Oriente (Centcom).
Detalles del incidente
Las fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico afirmaron que el petrolero, que no estaba cargado, intentaba navegar hacia un puerto iraní. A las 9 de la mañana, hora de Washington, el Centcom emitió un comunicado en la plataforma X, destacando que el barco, conocido como Hasna, no obedeció los repetidos avisos antes de que se iniciara la intervención militar.
Operación del F/A-18
La acción fue llevada a cabo por un avión de combate F/A-18 Super Hornet, lanzado desde el portaaviones Abraham Lincoln, que se encuentra en la región. Según el comunicado de Centcom, tras varios disparos con un cañón de 20 mm, el gobernal del Hasna fue incapacitado, impidiendo que la nave siguiera su rumbo hacia Irán.
Un patrón de intervención reciente
Este incidente marca la segunda intervención de este tipo en menos de tres semanas. La primera acción ocurrió el 19 de abril, cuando el destructor USS Spruance, una embarcación de misiles de la clase Arleigh Burke, detuvo al carguero iraní Touska, disparando nueve proyectiles en la sala de máquinas, tras ignorar varias advertencias mientras navegaba en el norte del mar de Arabia.
Impacto del blocus
El blocus de los puertos iraníes se estableció el 13 de abril como respuesta a la falta de avances en las negociaciones con Teherán. Aunque se había lançado la operación “Proyecto Libertad” para permitir que cientos de barcos atrapados en el Golfo cruzaran el estrecho de Ormuz, esta fue suspendida por el presidente Donald Trump, quien mencionó que había “grandes progresos” hacia un acuerdo definitivo.
Aumento de las tensiones
Sin embargo, el presidente Trump también incrementó la presión sobre Irán, amenazando con bombardear el país con “intensidad mucho mayor” si sus líderes no llegaban a un acuerdo con Washington. Este contexto refuerza las tensiones geopolíticas en una región frecuentemente marcada por conflictos y desafíos diplomáticos.



