La **Asamblea General de la ONU** se pronunciará el próximo viernes sobre la «**declaración de Nueva York**», un documento que busca revitalizar la **solución de dos Estados**, israelí y palestino, excluyendo de manera explícita al **Hamas**. Esta iniciativa proviene de varios países, incluidos **Francia** y **Arabia Saudita**, y pretende dar un nuevo enfoque a las negociaciones en medio del conflicto persistente.
Desde que Israel ha comenzado a criticar la incursión de ataques perpetrados por el movimiento palestino desde el 7 de octubre de 2023, el enfoque de la Asamblea ha sido cuestionado. La declaración, que condena las agresiones cometidas y exige la liberación de *todos los rehenes* en Gaza, busca marcar un **hito** en la política internacional respecto al conflicto.
El texto, ya respaldado anteriormente por 17 países, incluido un número significativo de Estados árabes, también hace un llamado urgente a que el **Hamas** cese su control sobre la **Franja de Gaza** y entregue sus *armas* a la **Autoridad Palestina**. Esto se plantea como un paso esencial hacia la creación de un **Estado de Palestina soberano e independiente**, con la colaboración de la comunidad internacional.
«Fundamento» contra las críticas
Esta declaración ha obtenido el respaldo de la **Liga Árabe**, lo que fue aplaudido por el ministro francés de Asuntos Exteriores, **Jean-Noël Barrot**, quien lo consideró un avance significativo en el **aislamiento internacional y regional del Hamas**. Barrot expresó su esperanza de que la Asamblea respalde este texto con una amplia mayoría, resaltando su importancia en el contexto actual.
Uno de los analistas, **Richard Gowan** del **International Crisis Group**, subrayó que la condena directa al Hamas representa un avance importante para los países que quieren apoyar a los palestinos sin parecer cómplices de las acciones del grupo militante. Esto podría eventualmente servir como un **escudo** contra las críticas que Israel plantea a otros países en su reconocimiento del Estado palestino.
A medida que la semana de alto nivel de la Asamblea General se acerca, se ha visto un aumento en el número de naciones que anuncian su intención de reconocer al Estado palestino. Este movimiento es parte de un esfuerzo más amplio para **presionar a Israel** para que ponga fin a la guerra en Gaza, que se intensificó tras la mencionada agresión del 7 de octubre.
«Misión internacional temporal de estabilización»
La **declaración de Nueva York** también hace un llamado a la **finalización** de la guerra en Gaza y a un **acuerdo justo y duradero** para resolver el conflicto israelí-palestino, basado en la implementación genuina de la solución de dos Estados. Esta postura es comúnmente respaldada por la Asamblea, pero en este contexto tiene un significado particular.
Asimismo, se menciona la posible implementación de una **misión internacional temporal de estabilización** en Gaza, con el fin de proteger a la población y fomentar el desarrollo de una administración palestina. Este tipo de iniciativa podría ser instrumental para garantizar la **seguridad** tanto de Palestina como de Israel, y es un paso tangible hacia el establecimiento de un Estado palestino.
Aproximadamente tres cuartas partes de los 193 Estados miembros de la ONU ya han reconocido al Estado palestino proclamado en 1988 por la **dirección palestina en el exilio**. Sin embargo, la preocupante trayectoria de la **colonización israelí** en **Cisjordania** y las intenciones de ciertos líderes israelíes de anexar este territorio han desatado temores sobre la viabilidad futura de un Estado palestino.
El primer ministro israeli, **Benyamin Netanyahu**, ha sido claro al afirmar que «no habrá un Estado palestino». Además, su aliado americano ha confirmado que el presidente palestino, **Mahmoud Abbas**, no será bienvenido en Nueva York. Este contexto político plantea múltiples desafíos y complicaciones en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto.
