
Por tanto, la remodulación del Pnrr firmada por el Ministro de Asuntos Europeos, Raffaele Fitto, debía encontrar una solución: por un lado, se definía una “reducción parcial” de la financiación proporcionada a través del Pnrr; Por otra parte, el recorte “se recuperará en cualquier caso mediante nuevas convocatorias y decretos de asignación, aún en curso, para seguir invirtiendo en este sector estratégico”, se lee en el último informe semestral elaborado por el Gobierno sobre el estado de ejecución del plan.
En la práctica, el objetivo final de la misión M4C1-18, el de las escuelas infantiles -que se ha convertido en uno de los capítulos más famosos y emblemáticos del programa italiano de financiación europea-, que debe alcanzarse en el segundo trimestre de 2026, se reduce así a 150.480 nuevas plazas: son las que se comunicarán a Bruselas según los métodos y plazos establecidos en el plan.
Al mismo tiempo, el Gobierno ha asegurado repetidamente que los proyectos que “salgan” del plan -por un valor total de 900 millones de euros- seguirán estando cubiertos por recursos adicionales. Y que para alcanzar el objetivo fijado por el Pnrr, el Ministerio de Educación y Mérito (Mim) emitirá próximamente una nueva convocatoria de 700 millones para la creación de 25 mil nuevas plazas más. Los recursos se asignarán mediante distribución a los Municipios que aún no hayan alcanzado el objetivo del 33% de cobertura (plazas/niños 0-2 residentes) fijado por la Unión Europea.
La reformulación del hito, por tanto, permitirá publicar más anuncios utilizando los recursos del Pnrr para alcanzar el objetivo hasta 2026. Pero será tarea del próximo decreto del Pnrr (actualmente en discusión) definir la cobertura que falta. Mientras tanto, para actuar de inmediato, a finales del año pasado mediante el decreto Caivano, se desviaron recursos por valor de 530 millones de euros a esta misión “para activar intervenciones adicionales, destinadas a aumentar las plazas”: estos recursos fueron recuperados de otros fondos nacionales destinados a la construcción de escuelas o entre los residuos de antiguos planes ministeriales (uno de todos, el Plan Escuela Digital de la reforma de la Buena Escuela de 2015).
El próximo decreto del Pnrr podría aumentar la dote para las escuelas infantiles en otros 200 millones, pero su aprobación está suscitando polémica: la nueva legislación deberá definir de una vez por todas la cobertura alternativa de los proyectos que salen del paraguas del Pnrr y, a la espera de una nueva arquitectura de tejados, falta una determinada fuente de financiación.




