Mientras el **gobierno conservador** de Grecia busca implementar un proyecto que permitiría jornadas de trabajo de **13 horas**, el país se encuentra casi paralizado por una **huelga general** que comenzó a la medianoche y durará 24 horas. Esta situación ha afectado gravemente el tráfico de **transportes**, incluidos trenes y ferries que conectan el continente con las islas, así como los servicios de metro y autobús en varias horas del día.
Des manifestaciones dans tout le pays
Educadores, profesionales de la salud y funcionarios públicos se han unido a la huelga, convocada por la **Confederación de Trabajadores Griegos** (GSEE) y la **Confederación de Funcionarios** (ADEDY). Se espera que se realicen manifestaciones en todo el país, incluyendo en **Atenas**, para protestar contra esta reforma propuesta por el gobierno de **Kyriakos Mitsotakis**. Según la GSEE, la reforma «pone en peligro directo la salud y seguridad de los trabajadores y **destruye** cualquier equilibrio entre la vida laboral y personal».
La ministra del Trabajo y Seguridad Social, **Niki Kerameos**, ha defendido el proyecto de ley, que aún no ha sido sometido al Parlamento. Este proyecto permitiría a un empleado trabajar 13 horas diarias bajo determinadas condiciones y para un único empleador. Tal cambio, aunque ya existe en el caso de empleados que tienen **varios** trabajos, preocupa a muchos.
Una economía frágil
En un país cuya **economía** ha mostrado signos de recuperación tras la **crisis financiera**, pero sigue siendo vulnerable, el primer ministro ha afirmado que muchos jóvenes desean trabajar más horas para aumentar sus ingresos. “Garantizamos la **libertad de elección** tanto para los empleadores como para los trabajadores. ¿Por qué esto sería antisocial?” declaró Mitsotakis durante la **Feria Internacional de Salónica** el pasado septiembre.
La ministra también ha subrayado que la jornada de trabajo de 13 horas sería “**excepcional**” y no se generalizará. Dijo que se trataría de una disposición válida solo hasta 37 días al año, siempre y cuando se cuente con el consentimiento del trabajador y con una **remuneración** incrementada del 40%.
A pesar de la disminución del desempleo y un crecimiento proyectado del **2,3% para 2024**, los bajos salarios son una de las principales preocupaciones de la población, junto con el aumento del costo de la vida. El salario mínimo, aunque ha sido revalorizado, se sitúa en **880 euros** al mes.
«A la basura»
En una carta dirigida a la ministra del partido **Nueva Democracia** (ND, derecha), la GSEE ha expresado que esta reforma “**desmantelará** incluso los límites mínimos de protección” para los empleados. El sindicato PAME, vinculado al Partido Comunista, ha prometido que este proyecto de ley “irá a la basura” y ha denunciado que se trata de una **esclavitud moderna** para los trabajadores, quienes se verían obligados a sobrevivir con jornadas inhumanas y salarios miserables.
Además, la organización denuncia una “**desregulación** implacable” que ha ido en aumento desde la crisis financiera. Actualmente, el Parlamento no ha incluido en su agenda el examen de este proyecto de ley, según informes oficiales.
En Grecia, la duración promedio de la **jornada laboral semanal** es de 39,8 horas, superior a la media de 35,8 horas en los 27 países de la **Unión Europea**, según **Eurostat**. Esta cifra oculta disparidades significativas, especialmente en el sector turístico, donde los empleados a menudo trabajan largas jornadas sin descanso semanal.
La **duración legal del tiempo de trabajo diario** en Grecia es de ocho horas, con la opción de realizar horas adicionales remuneradas. El país ya ha implementado la posibilidad de trabajar seis días a la semana, particularmente en situaciones de alta demanda, como es el caso del turismo.
La situación laboral en Grecia está generando un profundo debate sobre los derechos de los trabajadores y la posible explotación laboral. A medida que las manifestaciones se intensifican y se hacen eco las voces de oposición, queda claro que la ciudadanía está dispuesta a luchar por un equilibrio que garantice tanto la productividad como el bienestar de sus trabajadores. La respuesta del gobierno y la evolución de esta situación serán cruciales para determinar el futuro del trabajo en el país.
