
La solicitud de un superdeportivo de un coleccionista mexicano se convierte en homenaje del estilo GFG al icónico auto de ensueño del tridente, creado por Giorgetto Giugiaro en 1971
En la era dorada de los autos “cuneiformes”, un capítulo importante fue escrito por el Boomerang Maserati, el resultado del genio de Giorgetto giugiaro Que había fundado el ItalDesign tres años antes: basado mecánicamente en el Maserati Bora, se exhibió por primera vez en el Salón del Automóvil de Turín en 1971 y al año siguiente, en una versión funcional, en el Salón del Automóvil de Ginebra, afectó las críticas y el público. Un solo espécimen, como se esperaba, que inspiró modelos igualmente icónicos como Maserati Merak, Lotus ESPRIT y Delorean DMC-12. Más allá de una carrocería “DA Astronave”, la instrumentación del tablero fue revolucionaria, nunca más revisada en autos de ninguna serie: se encuentra justo encima de la columna de dirección, en el centro del volante, que se incune de manera invisible detrás del mamparo que alberga todos los indicadores. Allá Bumerangregistrado como autos de carretera, siempre se usó como automóvil para exhibiciones hasta 1974, cuando fue comprado por un coleccionista.
Debut en México
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Y fue un coleccionista, el mexicano Carlos Peralta, quien inspiró el estilo de Turin GFG, dirigido por Fabrizio Giugiaro, hijo de Giorgetto, en el desarrollo de una colaboración técnica de MAT (fabricación de Automobili Turin), inspirada por el Boomerang. Y al igual que el antepasado, incluso la Peralta está muy lejos de lo que se puede ver en las (pocas) revisiones de automóviles: “Tiene una actitud típicamente de los 70, explica Fabrizio giugiaro – Y no tiene nada que ver con los autos de hoy. Quería embellecerlo con citas, estilos y referencias a formas de un pasado que ha hecho historia, pero también es un tributo a mi padre, a través de la reinterpretación moderna de los volúmenes del boomerang. Que fue puro avant -garde. “El automóvil se presentó en el Pastejé Automotive Invitational, un prestigioso evento automotriz mexicano, y obviamente terminó en la portada.
El biturbo neptuno
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La base mecánica de Peralta S está compuesta por el Maserati MC20, desde el cual heredó la ubicación típica del motor central (que es la neptuno de 3,0 V6 V6 de 630 hp) y la tracción trasera, mientras que los paneles del cuerpo estaban hechos a mano con fibra de aluminio y carbono. El efecto escénico es notable, con la carrocería hecha de tres piezas de aluminio visible y espejo pulido: una superficie única sin continuidad con las ventanas. Particularmente el sistema con el que accede al compartimento del pasajero, con la posibilidad de levantar todo el “bloque” que consiste en parabrisas, techo y contadores. Las piezas aerodinámicas móviles no son menos, como el spoiler integrado en la cola que aumenta en movimiento. Los interiores también se toman del MC20, inspirados en los años 70 con piel de piel cromada metálica para cubrir asientos, tablero de tablero y paneles. El estilo GFG también ha prestado mucha atención a los otros elementos que explotan formas funcionales, como los controles detrás del volante, los asientos ergonómicos y las teclas en el túnel central. En resumen, una joya real.
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