El gobierno español ha tomado decisiones importantes en relación a sus contratos de **armamento** con **Israel**, tras el reciente **embargo** anunciado. Este embargo afecta no solo a la adquisición de nuevas tecnologías militares, sino que también ha llevado a la **anulación** de contratos existentes, como un acuerdo por valor de casi **700 millones de euros** para la compra de lanzacohetes de diseño israelí.
Este contrato, adjudicado a un **consorcio** de empresas españolas, contemplaba la compra de 12 unidades del sistema de lanzacohetes de alta movilidad (SILAM), desarrollo del grupo israelí **Elbit Systems**. La decisión de cancelar este acuerdo ha sorprendido a muchos y representa un cambio significativo en la política de defensa de España, en particular con respecto a su relación con Israel.
La anulación fue formalizada oficialmente el 9 de septiembre en una plataforma pública sobre contratos del estado, confirmando así los rumores que circulaban en la prensa. Este evento fue también mencionado en el medio israelí **Haaretz**, lo que refleja la atención internacional que ha suscitado esta decisión.
Consolidar el embargo sobre las armas
El primer ministro **Pedro Sánchez** anunció nuevas medidas para poner fin al **genocidio en Gaza**, que incluyen el refuerzo legal del embargo. Esta declaración ha sido interpretada como un paso firme hacia una política exterior más crítica con respecto a Israel, en un contexto donde las tensiones han alcanzado niveles elevados a causa del conflicto en Gaza.
El 9 de septiembre, se canceló otro contrato que preveía la adquisición de 168 lanzadores de misiles antitanque, que estaban destinados a ser fabricados en España bajo licencia de una compañía israelí. Este contrato ascendía a 287,5 millones de euros y su anulación ya había sido anticipada por la prensa en junio. Estos hechos sugieren que el gobierno español está redefiniendo su estrategia de defensa y su relación comercial con industrias de armamento israelíes.
Según informa el diario **La Vanguardia**, el gobierno español está actualmente elaborando un plan amplio para reducir su dependencia de la tecnología militar israelí. Esta estrategia se enmarca dentro de un contexto geopolitico en constante cambio, con un creciente clamor social que exige acciones concretas para terminar con la violencia en Gaza.
El gobierno de Sánchez ha sido uno de los más críticos de Europa respecto al comportamiento del primer ministro israelí **Benyamin Netanyahu**, especialmente relacionado con los ataques en Gaza que se intensificaron tras un ataque del **Hamas** en territorio israelí el 7 de octubre de 2023. Esta postura ha generado reacciones en el ámbito internacional y ha llevado a un aumento de las tensiones diplomáticas entre ambas naciones.
Récalls d’ambassadeurs
Las relaciones entre España e Israel están sumamente tensas desde hace varios meses. **Israel** no tiene embajador en España desde la **reconocimiento del Estado de Palestina** por parte del gobierno de Sánchez en **2024**. Tras la reciente escalada de tensiones, Madrid también decidió repatriar a su embajadora de Israel, en respuesta a los intercambios hostiles que han surgido en torno a las nuevas políticas de defensa defendidas por Sánchez.
De hecho, el **Ministerio del Interior** español ya había decidido en abril rescilir un contrato relacionado con la compra de **municiones** a una empresa israelí, en parte gracias a la presión de la formación de extrema izquierda **Sumar**, que forma parte del gobierno de coalición con los socialistas. Este tipo de decisiones son parte de la estrategia más amplia del gobierno para reexaminar sus compromisos con el armamento israelí.
El **Centre Delàs**, un instituto de investigación enfocado en temas de seguridad y defensa, señaló en abril que desde el inicio del conflicto en Gaza, Madrid había firmado 46 contratos por un total superior a 1.044 millones de dólares con empresas israelíes. Esta información ha sido obtenida a través de datos accesibles en plataformas de **licitación pública**, lo que refleja una relación comercial que el gobierno español ahora busca cuestionar y revisar.
En resumen, las recientes decisiones del gobierno español marcan un cambio significativo en su política de defensa y relaciones exteriores, en un contexto de creciente presión social y crítica internacional hacia el conflicto en Gaza. La anulación de contratos con empresas israelíes no solo responde a razones éticas, sino también a una necesidad de redefinir la política exterior en un mundo cada vez más interconectado y crítico ante la violencia.


