A pesar de los 22 meses de **guerra** feroz que han seguido al ataque sin precedentes del **Hamas** a **Israel** el 7 de octubre de 2023, parece que el grupo islamista palestino aún logra reunir ciertos fondos. Al menos, suficientes para pagar de forma **parcial** a los funcionarios de la **franja de Gaza**, en su mayoría dependientes del gobierno de **Hamas** desde su llegada al poder en 2007.
Como revela una **investigación** publicada por la BBC el pasado miércoles, el Hamas sigue pagando una parte del salario a 30,000 funcionarios de Gaza, en total, 7 **millones de dólares**. El medio británico obtuvo confirmación de tres empleados que recibieron la semana pasada 300 dólares cada uno, lo que representa solo el 20% de lo que ganaban antes de la guerra. Esta suma se estaría entregando cada 10 semanas.
Des millones de dólares ahorrados antes de la guerra
Sin embargo, estos pocos cientos de dólares son apenas una **gota** en un territorio donde la **escasez** de alimentos ha provocado una inflación incontrolable. Según la BBC, actualmente un kilo de **harina** cuesta 80 **dólares** (casi 69 euros). Esto es algo sin precedentes.
Además de los funcionarios, el **Hamas** no puede cubrir completamente los salarios de los policías ni de los empleados de los ministerios. Más allá de la administración de Gaza, de la que oficialmente aún se encarga, el grupo islamista ha dejado de pagar a sus **combatientes**, tal como aseguró un antiguo alto funcionario de **inteligencia** israelí. También ha cesado el pago de **asignaciones** a las familias de miembros del Hamas que han sido **asesinados** y ha detenido la reconstrucción de los túneles destruidos desde el inicio de la guerra.
En marzo, Israel afirmó haber **eliminado** al jefe de finanzas del Hamas, acusado de ingresar dinero en la **franja**. Es difícil saber cómo el grupo islamista puede seguir pagando, aunque sea de forma parcial, a sus miembros.
Un integrante de la organización habría asegurado a la BBC que el **Hamas** disponía de 700 millones de **dólares** y cientos de millones de **shekels** en efectivo antes del ataque del 7 de octubre.
Según el Washington Post y la BBC, la organización que controla la franja palestina sigue enriqueciendo gracias a la **venta** de tabaco. Varios testimonios de habitantes de Gaza y militares israelíes afirman que el **Hamas** se apodera de una parte de la **ayuda** humanitaria enviada a la región para revenderla a precios exorbitantes a la población civil. Hasta el momento, ninguna agencia u ONG ha presentado pruebas que demuestren la **incautación** sistemática de dicha ayuda por parte del Hamas.
Por su parte, civiles han reportado haber sido **chantajeados** por el Hamas, obligando a los comerciantes a pagar a la organización para que sus mercancías no sean **confiscadas**, o a los conductores de camiones de ayuda, amenazados con la muerte (incluso asesinados, según las denuncias) si no abandonan sus cargamentos.
La situación en Gaza se ha vuelto insostenible, no solo por el conflicto, sino también por las dificultades económicas que atraviesan los ciudadanos. A pesar de la limitada capacidad del Hamas para cumplir con sus obligaciones financieras, el clima de incertidumbre y temor persiste entre la población. La falta de recursos, sumada al control que ejerce el Hamas sobre la ayuda humanitaria, plantea un panorama sombrío para el futuro de Gaza. La comunidad internacional debe prestar atención a esta crisis humanitaria y considerar maneras efectivas de proporcionar asistencia sin reforzar a las entidades que perpetúan el conflicto.

