
Dos niveles de medidas para intervenir en el precio del gas que, según sus palabras, alcanzó los 45 euros por megavatio hora en diciembre “con expectativas de aumento para el próximo trimestre (ayer el listón alcanzó los 50 euros por MWh), y en el de electricidad donde los valores medios de las últimas semanas han superado los 130 euros el MWh (ayer eran 145 euros el MWh), aunque en 2024 el precio medio anual mayorista ha bajado a 108,5 euros por MWh, 18,7 euros por MWh menos que el año anterior. En el hemiciclo de la Cámara, el ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, presenta, durante una sesión informativa, los datos sobre los aumentos, sobre los cuales las alarmas de las empresas se han multiplicado en los últimos días – la última vez con un vídeo del presidente de Confindustria, Emanuele Orsini – y reitera que la atención del gobierno “es máxima”. Tanto es así que ya se estudian intervenciones para controlar los precios.
Escenarios internacionales
Pichetto Fratin parte así del gas, donde, explica el representante de Forza Italia, hay una creciente volatilidad en los mercados energéticos y una posible especulación debido a una combinación de factores, empezando por la creciente demanda de energía en Asia, a la que se ha sumado una mayor interrupción del suministro. El gas ruso transita por Ucrania debido a la falta de renovación del contrato, firmado en 2019, por Gazprom y Naftogaz. La mirada del ejecutivo se centra sobre todo en el almacenamiento, que constituye actualmente una reserva importante -y cuyo nivel es actualmente del 68%- debido a la reducción de los flujos a través del gasoducto (tanto desde Argelia como desde TAP, la línea directa con Azerbaiyán).
Por este motivo, explica el ministro, el Gobierno está estudiando medidas para reducir los niveles de gas, como adelantar las subastas de gas almacenado que generalmente se realizan entre abril y octubre, pero que el Mase piensa adelantar. “al menos para parte de la capacidad de almacenamiento”, con el objetivo de mantener los mayores volúmenes de gas almacenado, “en el caso de que el precio actual siga siendo inferior al previsto para el verano”.
Implementación de liberación de gas.
Además, el gobierno pretende implementar la llamada liberación de gas, es decir, el suministro de gas a precios controlados a empresas que consumen mucha energía, cuyo inicio, sin embargo, todavía llevará mucho tiempo. Mientras, en el ámbito europeo, la atención se centra en el desarrollo de “mecanismos estructurales funcionales para evitar que cualquier fenómeno especulativo provoque un aumento de los precios del gas en el TTF”, la Bolsa de Amsterdam, principal centro de referencia para el mercado europeo del gas.
Dos vías para la electricidad.
En el plano eléctrico, Pichetto Fratin identifica dos vías posibles, empezando por medidas para acelerar el desarrollo de nueva capacidad a partir de fuentes renovables, pasando por el mecanismo de incentivos para las fuentes más maduras (el llamado Fer start), y por nuevas intervenciones para simplificar y reorganizar los procedimientos administrativos del Fer, donde el ejecutivo, explica Pichetto Fratin, pretende, en particular, definir una propuesta reglamentaria para la resolución de las cuestiones críticas vinculadas a la virtual congestión de la red “que será presentada en los próximos semanas.”



