
Los ministros Robbert Dijkgraaf (Educación) y Karien van Gennip (Asuntos Sociales) están considerando obligar a los empleadores a establecer un código de conducta para el comportamiento sexual transgresor y un procedimiento de quejas. Así lo denuncian en un plan de acción contra las conductas sexualmente transgresoras enviado este viernes a la Cámara, en el que quieren invertir 11 millones de euros.
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