
Cierre de puntos de distribución
Un oficial egipcio y otro funcionario en la región confirmaron que los sitios de distribución de GHF están siendo clausurados bajo las condiciones del acuerdo de cesación de hostilidades. Varios testigos palestinos confirmaron que tres de los puntos de distribución habían sido abandonados, específicamente en el área sur de Rafah y en el área de Netzarim en Gaza central. La población palestina, trabajadores humanitarios y funcionarios de salud han informado que el sistema obliga a los solicitantes de ayuda a arriesgar sus vidas para llegar a estos sitios, pues deben atravesar posiciones de tropas israelíes que abrían fuego para controlar las multitudes, resultando en cientos de muertos.
El panorama en los puntos de ayuda
Hoda Goda, una mujer palestina, comentó que el sitio en Rafah al que solía acudir estaba vacío y que muchos palestinos comenzaron a desmantelar lo que quedaba, llevándose estructuras de madera y cercas metálicas. Videos que circulan en línea muestran a personas retirándose con metal reciclable del sitio en la zona de Netzarim. Se ha señalado que las tropas israelíes se retiraron de parte de Netzarim el viernes, como establece el acuerdo de alto el fuego, y se espera que se retiren de partes de Rafah en las próximas horas.
Un tercer funcionario, que prefirió mantenerse en el anonimato, indicó que el plan actual consiste en depender de otros organismos de ayuda para abastecer a Gaza. La moratoria en algunas operaciones de GHF ha generado especulaciones sobre su futuro en la región, dado que la portavoz de la organización aseguró que habrá “cambios tácticos” y “cierres temporales” de algunos sitios durante la transferencia de rehénes a Israel.
Aumento de la ayuda humanitaria por parte de la ONU
La ONU, que había expresado su oposición a la distribución de GHF, está intensificando su esfuerzo por llevar ayuda a Gaza tras la implementación del alto el fuego. Según reportes, la organización tiene aproximadamente 170,000 toneladas de alimentos, medicinas y otra ayuda humanitaria listas para entrar a Gaza cuando Israel dé luz verde. El cuerpo militar israelí encargado de la ayuda humanitaria, COGAT, anunció que el volumen de ayuda entrando a Gaza se espera que ascienda a alrededor de 600 camiones diarios.
Tom Fletcher, el jefe humanitario de la ONU, afirmó que los camiones de ayuda comenzaron a ingresar a Gaza el domingo, incluyendo gas para cocinar, algo que no había llegado al territorio en meses. A pesar de estos avances, Fletcher enfatizó que aún no se estaba alcanzando la escala necesaria que esperan para los días y semanas siguientes. Además, la ONU tiene un plan para los próximos dos meses que incluye restaurar servicios básicos, llevar miles de toneladas de alimentos y retirar escombros.
Un sistema controvertido
La GHF comenzó a operar a finales de mayo, después de que Israel cerrara el acceso a alimentos en Gaza durante meses, empujando a la población hacia la hambruna. Su objetivo era reemplazar el sistema de distribución de alimentos de la ONU, argumentando que Hamas desviaba grandes cantidades de ayuda. Sin embargo, la ONU ha rechazado estas afirmaciones.
La creación de GHF fue criticada por la ONU, que indicó que el sistema otorgaba a Israel el control sobre la distribución de alimentos y podía forzar el desplazamiento de palestinos. Durante el conflicto, la ONU junto con otros grupos de ayuda, llevaron a cabo un programo masivo, distribuyendo víveres, medicinas y otros suministros en múltiples centros alrededor de Gaza.
Los cuatro puntos de distribución de GHF estaban ubicados en zonas controladas por el ejército israelí. Los palestinos, en su búsqueda desesperada de alimentos, debían recorrer largas distancias a pie, pasando por posiciones de las tropas israelíes. Testigos afirmaron que las tropas abrieron fuego para controlar a las multitudes que intentaban acceder a la ayuda, resultando en la muerte de más de 2,500 personas, según el Ministerio de Salud de Gaza.
GHF argumenta que no ha habido violencia en los propios sitios de ayuda, pero reconoce los peligros potenciales que enfrentan las personas en su trayecto hacia ellos. Desde su inicio, la organización ha afirmado haber distribuido el equivalente a 185 millones de comidas en Gaza.
Las consecuencias de este cierre de puntos de distribución y la dependencia de otras entidades humanitarias son sin duda un tema crítico en esta crisis humanitaria, y el impacto de estas decisiones se sentirá en los días venideros. Las medidas que se tomen en las próximas horas y días serán determinantes para el futuro de muchos palestinos que se encuentran en una situación desesperada.
