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Nommés pour le film « Un Ours dans le Jura », Franck Dubosc et la scénariste Sarah Kaminsky ont obtenu le César du meilleur scénario original.
Franck Dubosc: Un Reconocimiento Esperado
Franck Dubosc ha logrado finalmente lo que muchos consideraban inevitable: ganar su primer César. En la 51ª edición de los Premios César, celebrada el 26 de febrero, Dubosc fue nominado por su trabajo en Un Ours dans le Jura. Este evento marcó un hito en su carrera, pues jamás había recibido una nominación a este prestigioso galardón, a pesar de su amplio impacto en la comedia francesa.
Un Escenario de Respeto
Durante la ceremonia, el actor y humorista, que cumplió 62 años, fue presentado por la actriz Golshifteh Farahani. La sorpresa fue palpable cuando su nombre fue anunciado, una absoluta venganza para quien había sido ignorado en tantas ocasiones por la Academia de los César. En el escenario, acompañado por su coautora Sarah Kaminsky, Dubosc hizo lo que sabe hacer mejor: deslumbrar con su humor característico.
Un Discurso Humorístico y Emocionante
Agradecido, Dubosc observó su César dorado y, tras una pausa, exclamó: “¡Es enorme… Chérie!”. Luego, se dirigió a su público en un tono jovial, comenzando su discurso con un guiño a la naturaleza del cine: “Un guion es una historia con un principio, un medio y un final, y espero que mi historia esté en el medio”. Esta frase, dicha entre risas, mostraba su reflejo en la historia del cine francés, y fue uno de los momentos más destacados de la noche.
Un Homenaje a Grandes del Cine
A lo largo de su discurso, Dubosc no pudo evitar mencionar a figuras icónicas del cine francés, como Abel Gance y Julien Duvivier, combinando humor y respeto en una mezcla única. La sala estalló en risas al escuchar esta inesperada mención que ligaba a estos gigantes del cine con su propio estilo de comedia popular.
Del Mejor Actor Sin César al Ganador
Un año antes, Dubosc había hecho un sketch que se burlaba de su falta de premios, lo que lo había convertido en el “mejor actor que nunca ha recibido un César”. En la 50ª edición de los César, recibió un “Césario”, una estatuilla en miniatura, como parte de una broma que, en retrospectiva, sólo destacaba la ironía de su primera nominación real al año siguiente.
Conclusión: Una Victoria Merecida
La victoria de Franck Dubosc representa mucho más que un simple reconocimiento. Es la culminación de años de trabajo, dedicación y un estilo inconfundible que ha capturado la atención del público. Como él mismo dijo en un momento de humor, “no me reteneis, porque regresaré, ¡gracias!”. Con este nuevo capítulo en su carrera, seguramente seguirá sorprendiendo y divirtiendo al público francés y más allá.


