
El gobierno francés quiere tomar medidas más duras contra los jóvenes perpetradores después de los graves disturbios que sacudieron el país hace cuatro meses. Los padres deben ser responsables del daño causado por sus hijos. También se impondrán multas más altas y se debe investigar si se puede recurrir al ejército para enseñar disciplina y valores a los jóvenes perpetradores, afirmó el jueves la primera ministra Elisabeth Borne.
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