
Una niña adoptiva (11) ha sido tan abusada en los Países Bajos que siempre necesitará cuidados intensivos. Una vida normal ya no es posible. Según su tutor, ella muestra una resiliencia sin precedentes. “Ahora puede ponerse en contacto con personas a su alrededor de forma independiente. Sus supervisores se sorprenden diariamente de los pasos que toma literal y figurativamente”.
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