
En México, Verstappen aparentemente empezó con un motor más débil, que ahora necesita ser reemplazado. Probablemente eso tenga consecuencias.
El campeón del mundo de Fórmula 1, Max Verstappen, aparentemente tendrá que empezar el próximo fin de semana de carreras en São Paulo con una desventaja. “No podemos evitar un cambio de motor en Brasil, con la correspondiente penalización”, anunció Helmut Marko, asesor de deportes de motor de Red Bull, en una columna en “speedweek.com”.
Más recientemente, en México, el holandés ya conducía un motor que había “alcanzado el final de su ciclo y en realidad ya no estaba previsto para competir”. Dependiendo de cuántas piezas deban cambiarse finalmente, Verstappen podría quedar muy atrás en el once inicial el domingo (a partir de las 18:00 horas en el ticker en directo de t-online).
Aunque el cambio de motor es obviamente necesario, llega en un momento inoportuno para Verstappen. Lando Norris, de McLaren, se encuentra a 47 puntos de distancia en la lucha por la corona de la Copa del Mundo antes del cuarto fin de semana de carreras de la temporada y también quiere hacerle la vida difícil a su rival en Brasil.
En el Autódromo José Carlos Pace también hay más puntos que acumular de lo habitual con el sprint del sábado (a partir de las 15:00 horas en el ticker en vivo en t-online) y el Gran Premio del domingo.
