
La Generación que Aspira a la Segunda CAN para Marruecos
Un Sueño en la Final
Este domingo, los Lions de l’Atlas, liderados por Walid Regragui, se preparan para enfrentar a Senegal en la final de la Copa Africana de Naciones (CAN). Este evento representa una oportunidad dorada para que Marruecos se consagre por segunda vez en su historia, añadiendo un nuevo capítulo a su legado futbolístico tras la memorable victoria de 1976.
La Aportación de Jugadores de la Diáspora
Una pieza clave en la alineación marroquí es Brahim Díaz, el máximo goleador del torneo, con 5 goles en 6 partidos. Originario de Málaga (España), comenzó su carrera futbolística allí antes de trasladarse a Manchester City a los 14 años. Sin embargo, él no es el único jugador de la selección que ha sido formado fuera de Marruecos. En total, 14 de los 28 miembros del equipo han nacido en el extranjero, y 16 no han recibido su formación futbolística en el país.
Inversión en Formación Desde 2008
Desde 2008, la Federación Nacional de Fútbol de Marruecos ha invertido de manera significativa en la formación de nuevos talentos. Según el periodista Saïd El Abadi, esto ha sido posible gracias a la visión del Rey Mohammed VI y un compromiso gubernamental real. Se han implementado programas de detección y se han creado academias de formación, como la Academia Mohammed VI, que ha producido cuatro jugadores destacados del equipo actual: Aguerd, Aït Boudlal, Boudaoui y En-Nesyri.
Balance entre Formados en Casa y Diáspora
El objetivo de la federación es lograr un balance del 50% de jugadores formados en Marruecos y 50% provenientes de la diáspora. Este enfoque ha permitido a Marruecos reducir la brecha que existía con otros países africanos, como Senegal y Egipto, que históricamente se encontraban en una posición más avanzada.
Influencia de Otros Países
Dentro de los jugadores provenientes de la diáspora, destacan España, Países Bajos y Francia, cada uno con cuatro jugadores formados en sus academias. Por ejemplo, Achraf Hakimi es originario de España, mientras que Noussair Mazraoui tiene raíces en los Países Bajos. En el bando francés, Romain Saïss, Neil El Aynaoui y Eliesse Ben Seghir representan al país galo, mientras que Oussama Targhalline, nacido en Casablanca, se formó en el Olympique de Marsella.
El Valor de la Diáspora
Como señala El Abadi, la influencia de la diáspora en la selección nacional es motivo de gran orgullo para Marruecos. A diferencia de otros lugares, como Francia, donde la bi-nacionalidad es un tema polémico, en Marruecos los jugadores de la diáspora eligen representar a su país natal con entusiasmo, contribuyendo activamente desde categorías juveniles.
Expectativas para el Futuro
Las expectativas son altas, especialmente después de las recientes hazañas que incluyen una histórica semifinal en la Copa del Mundo 2022 y la conquista del Campeonato Africano de Naciones (CHAN) en agosto de 2025. La afición marroquí espera que este reciente camino de éxitos culmine con una victoria en la CAN, lo que solidificaría aún más el estatus de Marruecos en el fútbol africano.
Con cada partido, los jugadores marroquíes están llamados a dar lo mejor de sí, independientemente de dónde provengan. La victoria no solo representaría un título, sino un simbolismo de unidad y orgullo para todo el país.


