
Fin de los Viejitos Controladores de Impresoras en Windows 11: Microsoft Reacciona
Microsoft ha querido aclarar rumores y dudas surgidas en torno a la compatibilidad de impresoras con Windows 11. Si tienes una impresora que funciona hoy en este sistema operativo, puedes estar tranquilo: seguirá funcionando en el futuro sin necesidad de ninguna acción adicional de tu parte.
Clarificación de Microsoft
En declaraciones hechas a Windows Central, Microsoft aseguró que no se desactivarán los controladores instalados con ninguna actualización. La confusión provino de una mención en la Windows Roadmap que indicaba que Windows dejaría de soportar los controladores V3 y V4 a partir de enero de 2026. Presentada de esta manera, la información generó expectativas negativas sobre un cese inmediato de soporte, algo que la empresa ha reconocido como inexacto y que ha corregido públicamente.
Alcance Real de la Medida
La nueva normativa tiene un alcance más limitado de lo que se había interpretado. Se refiere a las nuevas versiones de controladores “legacy” que se envían al programa Windows Hardware Quality Labs. A partir del 15 de enero de 2026, estos controladores no serán validados automáticamente para su distribución a través de Windows Update. Esto significa que Microsoft verificará cada caso de manera individual, impidiendo la llegada masiva de nuevos controladores de arquitecturas antiguas, sin afectar a aquellos que ya están operativos.
Transición hacia Nuevas Tecnologías
Es crucial entender que no estamos hablando de un paro abrupto en el soporte. En cambio, será un proceso gradual de ajuste en la certificación de controladores. Microsoft está en un camino de transición hacia una pila de impresión más moderna, dando prioridad a estándares como IPP (Internet Printing Protocol) y Mopria. Este cambio tiene como objetivo reducir la dependencia de modelos de controladores viejos y obsoletos, sin comprometer la compatibilidad del parque de impresoras existente.
Beneficios de la Transición
Este movimiento por parte de Microsoft promete varios beneficios:
Compatibilidad Continua: Las impresoras que funcionan hoy seguirán trabajando sin interrupciones, lo que es un gran alivio para usuarios y empresas.
Actualizaciones Controladas: Con la validación de controladores caso por caso, se espera que las actualizaciones sean más seguras y menos propensas a errores.
Adopción de Nuevos Estándares: Mejorar la infraestructura hacia IPP y Mopria significa una experiencia de impresión más fluida y moderna, alineada con las necesidades actuales de conectividad y eficiencia.
Conclusión
Los cambios en el soporte de controladores en Windows 11 no parecen ser motivo de preocupación inmediata. Microsoft ha hecho esfuerzos para asegurar que la transición sea lo más suave posible para los usuarios. Mantenerse informado sobre estos desarrollos puede ser crucial para aquellos que dependen de la impresión en su día a día. En resumen, aunque los días de los controladores “legacy” están contados, hay un camino claro hacia una tecnología más robusta y segura.



