En los últimos días, el **Sud-Oeste** de Francia ha sido escenario de una intensa controversia relacionada con diversas **fiestas tradicionales** que han decidido no adherirse al sello de “Les Plus Belles Fêtes de France”. La razón principal de esta decisión radica en los vínculos de dicha asociación con el **millonario identitario** Pierre-Édouard Stérin, quien ha suscitado un amplio debate público.
Las fiestas **Les Médiévales**, organizadas en **Lesparre-Médoc**, una pequeña localidad de aproximadamente **8,000 habitantes** en el noroeste de **Gironda**, anunciaron su retiro de la asociación para “no generar polémicas”. Esta decisión se suma a las de otras celebraciones locales en regiones como **Hendaye**, **Hasparren**, **Espelette** y **Bazas**, que también han optado por distanciarse públicamente del **sello**.
Las palabras de los organizadores de Lehengo Hazparne, una celebración que re recrea la vida cotidiana de 1900, reflejan la inquietud sobre la **politización** del evento. Aseguran que su decisión fue motivada por “los **dudas** planteadas sobre el carácter **apolítico** de este sello”.
Desviaciones hacia la extrema derecha
La controversia se intensifica al señalar que la asociación “Les Plus Belles Fêtes de France” fue fundada el año pasado por la empresa **Studio 496**, en la que Pierre-Édouard Stérin se convirtió en accionista esta primavera. El diario **L’Humanité** reveló a principios de julio los vínculos entre Stérin y la asociación, sembrando aún más inquietudes sobre su **ideología**.
Thibault Farrenq, presidente de Studio 496, ha sido candidato suplente de la **alianza Ciotti-Le Pen** en las últimas elecciones legislativas en **Vendée**. Además, sus relaciones con Stérin también se extienden a la start-up **Obole**, que organiza eventos benéficos y cuya reputación se ha visto oscurecida por estas relaciones.
Dominique Montis, organizador de las fiestas en Lesparre-Médoc, ha expresado su frustración, afirmando que no fue informado sobre el posible sesgo político al momento de unirse a la asociación. La falta de claridad sobre las intenciones detrás de la asociación ha provocado que varias fiestas tradicionales reconsideren su participación.
Los organizadores de las festividades en Bidache, País Vasco, también se han pronunciado en contra de lo que consideran un “acoso” y una “presión” creciente en redes sociales, prometiendo mantener su **etiqueta** siempre que no se les imponga ninguna directriz política.
Una campaña mediática en contra
A pesar de las críticas, la asociación “Les Plus Belles Fêtes de France” se ha defendido, alegando que es **víctima** de una “campaña mediática hostil”. Afirman que sus detractores están usando la controversia para politizar un asunto que, según ellos, no debería serlo.
La asociación insiste en que nunca han solicitado cambios en la **línea editorial**, programación o elección de proveedores de las fiestas locales. Según una declaración, Pierre-Édouard Stérin no es miembro de la asociación y solo ha contribuido a través de una fundación que creó para **solicitar subvenciones**.
Con un perfil que ha estado bajo la sombra por años, Pierre-Édouard Stérin, fundador de **Smartbox**, ha emergido como una figura ultraconservadora, apoyando causas antiaborto y promoviéndo un discurso antiinmigración. Su creciente influencia y su radicalidad ideológica han generado alarma sobre el futuro de las celebraciones tradicionales y su posible **politización**.
La reciente oleada de protestas y descontento en el Sud-Oeste de Francia ante los vínculos de las fiestas tradicionales con figuras políticas controvertidas resalta la complejidad de la intersección entre cultura y política. La carga ideológica que algunos perciben en estas festividades podría transformar no solo las actividades culturales, sino también la percepción pública de ellas. El debate sobre la influencia de individuos como Pierre-Édouard Stérin en la esfera cultural sigue abierto, invitando a la reflexión sobre el papel de las tradiciones en un mundo cada vez más polarizado.
