
El multimillonario egipcio Mohammed Al Fayed, antiguo propietario de los famosos grandes almacenes londinenses Harrods, era un gran entusiasta de los coches, que falleció a los 94 años. Su hijo Dodi, compañero de la princesa Diana, había muerto junto con Lady D en el accidente del Ponte de l’Alma en París, el 31 de agosto de 1997. Un garaje bien abastecido el de Mohammed Al Fayed, que no ocultó su predilección por Ferrari y Rolls-Royce. Entre los coches del corazón de Cavallino, el Ferrari 400i Coupé de 1979, el Ferrari Testarossa de 1988, el 330 Gtc Berlinetta de 1966 y el Ferrari 330 GT 2+2 Coupé de 1965, perteneció a John Lennon. Un coche testigo de un capítulo de la historia inglesa, este último: como cuenta Philip Norman en su biografía John Lennon – Una vidaDespués de obtener su permiso de conducir en febrero de 1965, Lennon fue asaltado por concesionarios de coches de lujo en la zona de Weybridge, con propuestas de diversos tipos, desde Maserati, Aston Martin, Jaguar E-Type. Y el cantante de los Beatles decidió optar por la mejor oferta: el Ferrari azul claro de £2.000.

