Faute de financements: ¿La LGV Bordeaux-Toulouse podría descarrilar?
La construcción de la línea de alta velocidad (LGV) entre Bordeaux y Toulouse, así como la conexión con Dax, enfrenta dudas sobre su financiación. El coste total del proyecto, estimado en 14 mil millones de euros, fue acordado en 2022, con un plan de financiamiento donde las colectividades locales y el Estado asumirían el 40% cada uno, mientras que la Unión Europea aportaría el 20%. Sin embargo, esta contribución está condicionada a un tramo de 91 km que conectaría Dax con España, el cual aún no ha sido analizado ni incluido en el presupuesto.
Un escenario financiero incierto
La senadora Monique de Marco ha destacado que el principal problema del proyecto es su falta de clasificación como un proyecto transfronterizo. Ella advierte que si la UE no cumple con su compromiso financiero, las colectividades locales se verán en una difícil situación financiera, ya que ya enfrentan una “asfixia” presupuestaria. Esta situación se complica aún más con la implemente de la “tasa LGV”, que gravará a los habitantes cercanos al trazado para contribuir al financiamiento.
Una activista de la asociación Stop LGV Bordeaux Métropole expone que, en caso de desentendimiento de cualquier parte implicada, las colectividades locales asumirían la carga financiera de manera solidaria, lo que podría resultar en una catástrofe económica. Subraya la urgencia de centrar recursos en la renovación de las infraestructuras ferroviarias existentes, ya que la situación actual de las mismas es crítica.
Propuestas para asegurar el financiamiento
Renaud Lagrave, vicepresidente de la región de Nouvelle-Aquitaine, propone alternativas para garantizar la financiación del proyecto. Sugiere que el gobierno podría aumentar los ingresos destinados a infraestructuras ferroviarias mediante la recaudación de impuestos sobre las autopistas y el establecimiento de una “tasa de oficina” para empresas que se instalen cerca de las estaciones y que actualmente no contribuyen al financiamiento.
La Línea Nueva del Sud-Oeste (LNSO) podría costar 15.9 mil millones de euros, sin contar los 2 mil millones ya invertidos en mejoras ferroviarias en la zona. En total, si el proyecto se mantiene en manos públicas, el costo ascendería a aproximadamente 20.3 mil millones.
Un costoso futuro en el horizonte
Si se considera un modelo de financiación público-privado, el coste podría dispararse a 27.567 mil millones de euros, lo que representa casi el doble de lo que había sido proyectado originalmente. Este escenario es alarmante y alimenta la incertidumbre sobre la viabilidad del proyecto, especialmente con la próxima publicación del informe del Consejo de Orientación de Infraestructuras, que evaluará si la LGV Bordeaux-Toulouse seguirá siendo una prioridad.
Conclusión
El futuro de la LGV Bordeaux-Toulouse es incierto, y su viabilidad depende de un financiamiento claro y estable. Las propuestas de mayor recaudación y la re-evaluación de prioridades en la infraestructura son pasos necesarios para abordar esta ambiciosa iniciativa. Sin un compromiso firme y una planificación financiera sólida, este proyecto podría descarrilar antes de iniciar su fase constructiva.

