La eliminación de la regla “de minimis”: ¿Qué significa para los consumidores?
La administración de Donald Trump ha decidido eliminar la regla “de minimis”, una norma que permitía la importación de bienes valorados en $800 o menos sin pagar impuestos. Esta decisión, efectiva a partir del 29 de agosto, afectará a millones de envíos diarios y podría provocar un aumento en los precios de los productos que compramos en línea.
¿Cómo afecta esto a los compradores en línea?
Con la eliminación de la exención de aranceles, los consumidores americanos que importen productos baratos de otros países se enfrentarán a costos adicionales. Esto significa que su próxima compra en plataformas como Amazon, eBay o Etsy podría llegar acompañada de una factura de impuestos aduaneros inesperada.
Economistas y expertos en comercio advierten que esta nueva regulación impactará particularmente a pequeñas empresas. Estos negocios, que dependen del comercio electrónico para sobrevivir, encontrarán más difícil competir en un mercado donde los precios subirán.
¿Qué puede esperar el consumidor?
Alison Layfield, vicepresidenta de desarrollo de productos en ePost Global, ha comentado que los consumidores se verán sorprendidos por el aumento de precios. Los nuevos aranceles pueden representar entre 10% y 50% del valor declarado de un paquete, o incluso tarifas fijas que oscilan entre $80 y $200 por cada envío durante los próximos seis meses.
Esto significa que los productos importados que solían ser asequibles ahora podrían verse gravemente incrementados, generando un desencanto en los compradores. Además, es probable que algunos artículos escaseen temporalmente en el mercado debido a estos cambios en las normativas aduaneras.
¿Cómo funcionará el proceso aduanero?
Una vez que un paquete llega a los Estados Unidos, el primer lugar que visitará será un centro de despacho de aduanas. Ahí, un oficial revisará el código HS (Sistema Armonizado) que aparece en la declaración de aduanas. Este código es clave para clasificar los productos y determinar las tarifas correspondientes.
Por ejemplo, si compras un producto de un vendedor en el Reino Unido que fue fabricado en China, tendrás que pagar el arancel correspondiente a China, que podría ser considerablemente alto. Se recomienda revisar la descripción del producto para identificar su país de origen y consultar el tarifario estadounidense para tener una idea de los costos adicionales.
¿Hay que pagar el arancel de entrega?
Es crucial entender que los consumidores pueden verse obligados a pagar aranceles para que sus pedidos sean entregados. Durante el proceso de compra, presta atención a términos como “Delivered Duty Paid” (DDP) o “Delivered Duty Unpaid” (DDU). En el caso de DDP, el vendedor asume los impuestos de importación, aunque esto puede repercutir en un aumento de precios en los productos. Por otro lado, con DDU, la responsabilidad de los aranceles recae sobre el comprador.
Empresas de envío como FedEx, UPS y DHL también aplican tasas de servicio por manejar aduanas. Estas tarifas pueden comenzar en $30 y escalar rápidamente hasta exceder el valor del producto en cuestión.
¿Qué hacer si hay cargos inesperados?
Si recibes un cargo inesperado después de tu compra, las opciones son limitadas. Puedes disputar el cargo si crees que no es correcto, pero no hay garantía de éxito. Rechazar la entrega podría ser una opción, pero esto también podría comprometer tu derecho a un reembolso.
Muchas empresas de envío te alertarán sobre los impuestos antes o durante la entrega, así que es recomendable revisar el correo de confirmación con detenimiento, ya que a menudo incluirá un enlace directo para pagar las tarifas en línea, ayudando a evitar retrasos en la entrega.
¿Qué pasa si decides devolver el producto?
En el caso de que no estés satisfecho con un producto y decidas devolverlo, ten en cuenta que todavía tendrás que pagar aranceles y tasas por la entrada del producto en EE.UU. Esto significa que, incluso si decides no quedarte con el artículo, los costos no desaparecerán.
La eliminación de la regla “de minimis” es un cambio significativo que afectará a millones de consumidores en EE.UU. Los compradores deben estar preparados para un aumento en los precios y una mayor complejidad en el proceso de compra internacional. Con esta nueva normativa, la planificación y el conocimiento sobre las tarifas de importación se vuelven esenciales para cualquier comprador que desee adquirir productos en el extranjero de manera económica.



