
El caso gira en torno a tres tierras que Vanderjeugd habría comprado con conocimiento previo. Según el fiscal, estaba al tanto de los posibles planes de asignación cuando compró las parcelas, para poder revenderlas a un desarrollador de proyectos nueve meses después a un precio más alto.
El servicio de enjuiciamiento público cree que hay una malversación de fondos del informe de estimación. Por ejemplo, el primo de Vanderjeugd, que actuó como intermediario, utilizó un documento que solo estaba destinado a que el municipio comprara una casa a un precio asequible.

