El fiasco de los Bleus. Derrotados (80-70) por Georgia el domingo en los octavos de final del EuroBasket, los franceses abandonan la competición tras un partido en el que fueron superados por un equipo sin complejos. Esta fue la primera competencia para Frédéric Fauthoux, sucesor de Vincent Collet después de unos Juegos Olímpicos de París culminados con una medalla de plata, que se ha convertido en un fracaso notable.
Cuartos y últimos clasificados de su grupo, los jugadores caucásicos torturaron a los franceses, que habían salido en la cabeza de su grupo, en el parquet de Riga. Al frente por un punto (37-38) al descanso, los georgianos perforaron la defensa francesa desde el primer cuarto, donde anotaron 24 puntos apoyándose en su base Kamar Baldwin y su interior Tornike Shengelia, dos de los principales verdugos de los Tricolores el domingo.
Una gestión del final del partido desastrosa
Afrontando el desafío, Guerschon Yabusele y los vicecampeones olímpicos se rebelaron al inicio del tercer cuarto, alcanzando brevemente la delantera en el marcador. Sin embargo, los georgianos, con una energía desbordante, rápidamente recuperaron el control del partido, liderando por cuatro puntos al comienzo de los últimos diez minutos (54-58).
Regresando a la igualdad en dos ocasiones (66-66, 68-68) en un final de partido tenso, Francia nunca logró encontrar los recursos necesarios para superar a su oponente y conseguir una remontada épica, cometiendo múltiples errores en los momentos decisivos de un encuentro que concluyó con un vergonzoso 17 % de eficacia en triples. Así, queda eliminada, al igual que el equipo serbio favorito el día anterior frente a Finlandia. Un final lamentable para este grupo.
El análisis del partido
El partido comenzó de forma animada, con ambas selecciones buscando establecer su dominio. Los franceses intentaron imponer su estilo físico desde el principio, pero se encontraron con un rival que no se acobardó ante ellos. La intensidad defensiva de los georgianos desestabilizó a los Bleus, impidiéndoles ejecutar su juego habitual.
Tornike Shengelia fue clave en el juego georgiano, capitalizando en la zona pintada y anotando canastas cruciales que mantuvieron a su equipo en ventaja. Al mismo tiempo, Kamar Baldwin mostró su habilidad para anotar desde la línea de tres puntos, lo que asestó un golpe significativo a la moral francesa.
Los errores decisivos
A medida que el partido avanzaba hacia los momentos finales, Francia se vio atrapada en una espiral de ansiedad y errores. Las decisiones apresuradas y la falta de disciplina en la ejecución de su juego llevaron a una serie de posesiones fallidas. En particular, el porcentaje de acierto en triples fue un claro reflejo de su mal día: cuando más los necesitaban, no lograron convertir en puntos sus oportunidades desde el perímetro.
Además, la gestión del tiempo de los Bleus fue deficiente. En muchas ocasiones, dejaron que el tiempo se agotara sin aprovechar sus ataques, lo que permitió a Georgia tomar el control del ritmo del partido. Este enfoque conservador resultó ser un gran error, ya que les costó valiosas oportunidades de anotar.
Reflexiones post-partido
La eliminación de Francia marcará un momento de reflexión para el equipo y su nuevo cuerpo técnico. Fauthoux, que asumió un reto difícil, deberá analizar las debilidades expuestas durante el torneo y trabajar en la cohesión del equipo. Si algo se ha convertido en evidente, es que el equipo deberá ser más resiliente y estratégico si aspira a tener éxito en competiciones futuras.
La derrota ante Georgia es un recordatorio de que en el deporte no hay lugar para la complacencia. Cada partido es un nuevo desafío que requiere preparación y actitud adecuada. A medida que Francia se prepara para el próximo capítulo, el enfoque deberá estar en aprender de los errores y construir una mentalidad ganadora. Solo así podrán volver a ser un referente en el baloncesto europeo.


