A medida que los **consumidores** se vuelven más conscientes de los **problemas ambientales**, la demanda de productos sostenibles ha incrementado significativamente. Sin embargo, un reciente informe publicado por la **DGCCRF** pone en evidencia las **prácticas engañosas** que muchas empresas utilizan para atraer a esos consumidores preocupados por el medio ambiente. Las **alegaciones ambientales engañosas** son una práctica “recurrente” que requiere atención urgente.
Alegaciones engañosas y el esfuerzo de la DGCCRF
La DGCCRF, en su esfuerzo por proteger a los consumidores, ha comenzado a tomar medidas más severas contra el **”ecoblanchiment”** o **lavado verde**. A partir de 2023-2024, se han realizado **más de 3,000 inspecciones** en sectores como el **textil**, **muebles** y **cosméticos**, donde las alegaciones engañosas son comunes. Otras áreas de interés incluyen **hoteles**, servicios de limpieza de casas y productos **alimentarios**.
🗞️ Lutte contre l’écoblanchiment | Face aux enjeux environnementaux, l’intérêt pour une consommation durable augmente chez les consommateurs. En 2023-2024, plus de 3.000 établissements ont été contrôlés dans le secteur.
Notre communiqué de presse👉https://t.co/wtsBI7kTlu pic.twitter.com/1SVdgsZ9sO— DGCCRF (@dgccrf) October 1, 2025
Los resultados de estas inspecciones son alarmantes. Se encontró que **más del 15%** de las empresas inspeccionadas tenían **severos incumplimientos**, lo que resultó en más de **430 ordenes de cumplimiento** y más de **70 multas administrativas**. La mayoría de estos problemas están relacionados con **prácticas comerciales engañosas** y el uso de menciones prohibidas.
Prácticas comunes de lavado verde
Una de las tácticas más comunes es el uso de alegaciones como “upcyclé” en productos que son simplemente reciclados o que carecen de un verdadero impacto ambiental positivo. También se identificaron productos que llevaban etiquetas que decían “buenos para el medio ambiente” cuando en realidad contenían **sustancias químicas** tóxicas. Estas prácticas son disruptivas y podrían engañar a un consumidor que busca hacer una compra consciente.
Los desafíos con los **labels** autoproclamados
Otro problema radica en la **reclamación abusiva de etiquetas**. La DGCCRF ha señalado casos donde empresas han afirmado incorrectamente que su madera proviene de fuentes **certificadas FSC**. A partir de 2026, una nueva directiva europea exigirá que estas afirmaciones sean verificadas por un ente **independiente**, lo cual busca poner fin a estas **etiquetas autoproclamadas**.
La DGCCRF también ha sancionado a plataformas como **Shein**, que no informaron adecuadamente sobre la presencia de **microfibras plásticas** en sus productos. Esta falta de información puede tener un impacto ambiental significativo, ya que estas fibras son liberadas en el agua durante el lavado.
De cara a 2025 y 2026, se prevé que la DGCCRF mejore la eficacia de sus inspecciones, colaborando con la **Agencia de Medio Ambiente** y la **Asociación QuotaClimat** para desarrollar herramientas que ayuden a identificar el **greenwashing** en medios de comunicación.
Esta problemática resalta la necesidad urgente de que los consumidores sean críticos con las **alegaciones** que encuentran en sus etiquetas. La transparencia y la honestidad son clave para fomentar un entorno de compra más sostenible y ético.
