
La Renacimiento del Vino en Roy-Boissy
Un regreso esperado tras 883 años
La ferme de Roy en el pequeño pueblo de Roy-Boissy, ubicado a unos 20 kilómetros de Beauvais en la región de Oise, ha revivido su tradición vitivinícola después de 883 años. Este retorno simboliza la resiliencia de la viticultura en el norte de Francia, un área conocida principalmente por su producción de cervezas.
Un contexto histórico significativo
Históricamente, la región de Oise ha sido un lugar propicio para el cultivo de la vid. Alexandre Smessaert, el vigneron de la ferme, rastreó la historia vinícola local hasta 1143, cuando se cultivaban ya unas diez hectáreas de vides cerca de la abbaye de Lannoy. La viticultura en Roy-Boissy duró 700 años, indicando que el potencial de esta tierra se conocía desde hace tiempo.
Jacques Larcher, exalcalde de Grandvilliers, enfatiza la importancia de las tierras adecuadas para la viticultura en el área, señalando que el viñedo ha vuelto a tomar protagonismo, proporcionando una alternativa a la agricultura tradicional.
Una producción prometedora para el 2025
La dedicación de la familia Smessaert
Para Alexandre y Marie Smessaert, el lanzamiento de su primera cosecha, programada para 2025, representa el resultado de cuatro años de arduo trabajo. En la primavera de 2022, plantaron 10,000 cepas de tres variedades: chardonnay, pinot noir y chenin, en una extensión de dos hectáreas.
Se anticipa que se producirán 14,000 botellas, de las cuales 8,000 corresponden a la primera entrega. Esto incluye 4,000 botellas de vino blanco, envejecido en barricas de roble, y 4,000 de rosado.
Un clima favorable
El clima cálido y seco del último otoño fue beneficioso para las cosechas. Smessaert destaca un rosado con un contenido alcohólico del 11.5%, mientras que el rosado semiseco promete ser más dulce y atractivo para los paladares.
Elaboración local: un compromiso con la región
Un enfoque 100% local
El vigneron Smessaert se enorgullece de que todo en su producción es absolutamente local. Desde las vides, ubicadas a escasas distancias de las cubas de fermentación, hasta los barriles de roble provenientes de la foret de Chantilly y las botellas fabricadas en Saverglass, una cristalería regional.
Satisfacción entre los primeros degustadores
Los primeros clientes han dejado comentarios positivos sobre los vinos. Un residente local, Thierry, expresó su sorpresa por la riqueza aromática del vino blanco envejecido en barrica. Por su parte, Stéphane señaló que el rosado frutal y el vino blanco tienen una buena “teneur en bouche”, una frase que refuerza la calidad y el cuerpo de estos vinos jóvenes.
Nuevas expectativas: el vino espumoso
Un pétillant en el horizonte
Alexandre Smessaert también ha planes para introducir un vino espumoso, similar a los crémants de la Loire, a finales de año. Este nuevo producto será parte de una expansión de su gama, que puede eventualmente incluir un vino tinto.
Proyecciones futuras
Con precios que oscilan entre 10 y 15 euros por botella, Smessaert espera vender toda su producción de rosado para finales del verano. La versatilidad de su oferta y la calidad de sus productos ponen en gran expectativa el futuro de la viticultura en Roy-Boissy, así como su potencial de crecimiento a medida que más personas descubran estos vinos únicos de Oise.
La histórica reaparición del vino en esta región no solo es un testimonio de la pasión de los viticultores, sino también una señal del resurgimiento de la viticultura en el norte de Francia, prometiendo un futuro delicioso para los aficionados al vino.

