
El plan de desmantelamiento de la red 3G en territorio estadounidense no es nueva. Se había filtrado ya en 2016, fijando la fecha límite a finales de 2019. La pandemia de Covid-19 finalmente llevó a los operadores a posponer la desaparición de la tercera generación de teléfono estándar. Marcas de retiro de Verizon el fin anunciado de la red americana 3G. Los usuarios que no hayan migrado a un estándar superior solo podrán llamar a los números de emergencia y al servicio de atención al cliente de su operador. De ahora en adelante, 4G y 5G prevalecer en la red telefónica americana.
Del 2G al 5G: una historia de innovación
Los usos están cambiando y con ellos, los estándares telefónicos. El surgimiento de 3G en la década de 2000 fue de la mano de la democratización de internet y la llegada de los primeros smartphones al mercado. Esta tercera generación permitió a los usuarios de una red móvil para realizar tareas sencillas, como enviar y ver una foto o consultar un correo electrónico.
A partir de la década de 2010 aparece el 4G y está revolucionando los hábitos digitales al aumentar radicalmente el rendimiento y reducir la latencia: están apareciendo los primeros objetos conectados y los volúmenes de datos están explotando. El 5G, ya presente en nuestro día a día, apunta para aumentar el rendimiento, y así facilitar el crecimiento de campos tecnológicos como Internet de las cosas y ciudades inteligentes.
El estado de 3G a escala global: ¿qué observación?
Estados Unidos acaba de superar un hito histórico al eliminar la red 3G. Sin embargo, este movimiento de transición no es homogéneo a escala planetaria. Varios países europeos, incluidos Dinamarca y Alemania, ya han terminado este estándar. En Francia, las reticencias de algunos operadores están frenando el proyecto de cierre total de la red de tercera generación, previsto para 2028 para Orange y aún por determinar para Bouygues Telecom. Esta inercia se explica por la brutalidad de tal cambio, que requiere adaptar todos los dispositivos conectados a un estándar superior.
El riesgo de profundizar la brecha digital también es considerado por las empresas de telecomunicaciones. En Francia, los territorios periféricos sólo tienen acceso a Internet a través de la red 3G. Cualquier desmantelamiento repentino podría tener consecuencias nefastas para las poblaciones que dependen de él. En estas áreas, los proyectos de despliegue de 6G aún parecen lejanos.


