
JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP
La policía encontró al niño en una camioneta en Hagenbach, Haut-Rhin, el lunes 6 de abril tras la alerta de una habitante.
El lunes 6 de abril, un niño de nueve años fue descubierto desnudo y desnutrido en una camioneta en Hagenbach, Haut-Rhin. El fiscal de la República de Mulhouse ofreció una conferencia de prensa el 15 de abril, donde actualizó el estado del niño y su situación cotidiana, destacando que había estado en la camioneta desde septiembre de 2024, cuando tenía solo siete años.
Situación Legal de los Padres
El padre del niño, de 43 años, ha sido imputado por “secuestro agravado y privación de cuidados” y permanece en detención provisional por un año. Enfrenta hasta 30 años de prisión. Su pareja, aunque rechaza los cargos, también ha sido imputada por “falta de asistencia a un menor de 15 años en peligro”, arriesgando hasta 7 años de cárcel.
Estado de Salud Crítico
El fiscal describió un cuadro alarmante sobre el estado de salud del niño, quien presentaba una notable debilidad física y signos de desnutrición tras un prolongado período de encierro. A su llegada al centro de atención médica, el niño tenía dificultades para moverse, resultado de su confinamiento prolongado. Su situación justificó un seguimiento médico exhaustivo, tanto físico como psicológico.
Un examen forense reveló una “importante carencia de higiene” y subrayó que no se encontraron lesiones traumáticas recientes, así como la ausencia de lesiones genitales o anales.
Condiciones de Vida Inaceptables
El niño vivía en una camioneta en condiciones deterioradas, rodeado de basuras y sin acceso a instalaciones sanitarias adecuadas. Según declaraciones del fiscal, “disponía de un pequeño bulto de ropa y debía orinar en botellas vacías”. Se informaron que los alimentos eran escasos y fríos, siendo el padre quien mantenía la limpieza de los desechos.
El niño declaró que su última ducha había sido a finales de 2024 y que no poseía cepillo de dientes. La falta de atención médica y de higiene contribuyó significativamente al deterioro de su salud.
Justificación Cuestionable y Continuación de la Investigación
El padre alegó haber actuado por miedo a una posible intervención médica o psiquiátrica, aunque esta justificación carece de pruebas concretas, según el fiscal. Además, el niño expresó tener una relación muy negativa con la pareja de su padre, a quien describió como “malévola” y su “peor enemigo”.
Las investigaciones siguen su curso para esclarecer las circunstancias de esta situación de secuestro y determinar las responsabilidades incluidas las del entorno familiar. Este caso también plantea dudas sobre las fallas en el sistema que permitieron que estas condiciones pasaran desapercibidas durante tanto tiempo.
La madre del niño, quien no tenía la custodia, afirmó haber intentado contactar a una asociación para poder ejercer sus derechos, aunque la comunicación con las escuelas indicaba que no había un registro del niño como estudiante.



