J’étais folle de joie : Sabine Azéma y su mágico cine en Chaumont
Un pedazo de paraíso
« Le paradis n’est pas sur la terre, mais il y en a des morceaux. » Con esta hermosa frase de Jules Renard, la aclamada actriz Sabine Azéma da la bienvenida a los visitantes del dominio de Chaumont-sur-Loire, un lugar que ella describe como un verdadero paraíso. Originaria de Paris, Azéma guarda entrañables recuerdos de su infancia en el Loir-et-Cher, donde su abuelo veterinario le enseñó a amar la naturaleza. Esta conexión profunda con el entorno natural se ve reflejada en su nuevo proyecto en el famoso festival de jardines de Chaumont, que combina desde 1992 el arte y la botánica.
La sorpresa de Sabine
Recientemente, Azéma se emocionó al recibir una llamada de Chantal Colleu-Dumond, directora del dominio de Chaumont, quien le propuso crear un jardín. La artista, famosa por sus múltiples galardones y su contribución al cine de autor, no pudo contener su entusiasmo: « ¡Estaba loca de alegría! ». Esta emoción la llevó a sorprender al público con un proyecto único: la proyección del primer cortometraje de animación en Technicolor de la serie Silly Symphony, producida por Walt Disney entre 1929 y 1939.
Una experiencia cinematográfica en la naturaleza
El jardín creado por Sabine Azéma se despliega sobre un terreno de 250 m², en el que se erige una encantadora cabaña denominada Cinémazéma. Esta edificación, vestida de un suave color taupe, exhibe en su fachada diez letras azules que la identifican. Los visitantes pueden disfrutar de un ambiente mágico, donde la música se entrelaza con el canto de los pájaros, creando un espacio perfecto para la proyección del cortometraje.
Durante siete minutos, el público es testigo de una historia contada a través de una naturaleza antropomorfizada que danza al compás de la música sinfónica. Este corto no solo es un deleite visual, sino que también explora temas profundos como la celosía y el amor, que finalmente son superados por las fuerzas de la naturaleza.
La esencia del Festival
Sabine Azéma ha dotado a su jardín de un toque personal, inspirándose en el glamour del Festival de Cannes. Un camino de geranios rojos guía a los visitantes hacia la cabaña, asegurando que florezcan hasta noviembre. El geranio, además, simboliza la obra La Grande Illusion de Jean Renoir, un filme que aborda la fraternidad entre los pueblos y que, en su tiempo, fue censurado. Esta elección resuena fuertemente en la realidad actual, según comparte Azéma durante su interacción con los espectadores.
La magia de los jardines
El festival internacional de jardines de Chaumont-sur-Loire no se limita al universo de Azéma. Presenta una diversidad de jardines que evocan obras cinematográficas y literarias, creando un cruce entre el cine y la jardinería. La famosa actriz Mélanie Laurent ha contribuido con su propio proyecto titulado La Lanterne des profondeurs, mientras que otros jardines evocan películas icónicas como Jurassic Park o Fantasia.
La intervención artística en este festival es mucho más que una simple celebración de la flora; es una amalgama de expresión cultural y memoria colectiva. La conexión entre la naturaleza y el arte resuena fuertemente en el lema de este año: « Le jardin fait son cinéma ».
Así, el dominio de Chaumont-sur-Loire se convierte no solo en un espacio para disfrutar de la belleza natural, sino en un verdadero escenario donde el arte y la vida se entrelazan, ofreciendo a todos los que lo visitan una experiencia mágica e inolvidable.
