
Bassin réfléchissant du Lincoln Mémorial, photographié el 8 de junio de 2026 en Washington, DC.
La polémica renovación de 14 millones de dólares
La renovación del espejo de agua frente al Lincoln Memorial en Washington se ha convertido en un tema de controversia a solo una semana de su finalización. A pesar de las promesas de Donald Trump de llevar a cabo una transformación espectacular, el estado actual del estanque muestra la proliferación de algas y residuos orgánicos, creando una imagen nada deseable.
Detalles del proyecto
Inicialmente presentado como un esfuerzo de embellecimiento, el proyecto tenía un costo estimado de menos de 2 millones de dólares y un tiempo de ejecución de solo una semana. Sin embargo, los trabajos se extendieron por seis semanas y terminaron costando 14 millones de dólares, mucho más allá de lo previsto.
El fondo del estanque fue repintado de azul, bajo la premisa de evitar la proliferación de algas. A pesar de esta intervención, imágenes reportadas por la prensa muestran que, a tan solo unos días de finalizadas las obras, las algas ya habían comenzado a reaparecer.
Respuestas del gobierno de Trump
La administración Trump ha intentado minimizar el asunto, argumentando que la aparición de residuos orgánicos es consecuencia del abandono de las tuberías de alimentación durante los trabajos. Según Katie Martin, portavoz del Departamento del Interior, “esto forma parte del proceso normal de reenfoque”. Sin embargo, las críticas se centran en el hecho de que la proliferación de algas no es un problema nuevo en el estanque.
Precedentes históricos
No es la primera vez que el estanque experimenta problemas de algas. Una renovación previa de 34 millones de dólares realizada durante la administración de Barack Obama, también falló en mantener el estanque libre de algas en el largo plazo, a pesar de la instalación de un sistema de filtración a base de ozono.
Este fenómeno se debe a que las algas prosperan en condiciones de luz solar y calor, características predominantes en Washington D.C. durante el verano. Por lo tanto, las promesas de un estanque impecable a través de una simple renovación parecen ser más un deseo que una realidad.
Conclusión
La renovación del estanque del Lincoln Memorial, presentada como un gran avance por la administración Trump, ha sido recibida con escepticismo y críticas. Las reiteradas dificultades para mantener este emblemático lugar libre de algas y residuos hacen cuestionar la efectividad de los métodos empleados y los enormes costos asociados al proyecto. La situación sugiere que, quizás, una atención a largo plazo y métodos más sostenibles sean esenciales para preservar este icónico sitio.



