
Sin expectativas en vísperas de la Copa Billie Jean King, las eslovacas se enfrentarán a las italianas como perdedoras en busca de una repetición que les falta desde 2001. Las arrastra Sramkova, casi ciega de un ojo.
“No tenemos expectativas”. Así habló Matej Liptak, capitán histórico de Eslovaquia en la Copa Billie Jean King, hace apenas una semana, cuando la selección nacional ahora finalista (ante Italia) estaba a punto de enfrentarse a Estados Unidos como perdedora en cuartos de final. La web oficial de la competición hablaba de David contra Goliat, pero sin Coco Gauff había margen para castigar a los americanos y así fue. No son nombres pesados, sino una compacidad extraordinaria y una gran capacidad para ser competitivo en todos los contextos, en individuales y dobles: así es como Eslovaquia ha construido un sueño para sí misma. Si Italia lo permite.



