Supergirl: Un Fracaso de Superhéroes
Va a ser un ritual cada julio enfrentarse a otra entrega decepcionante del estudio DC Comics, cuya dirección parece cada vez más centrada en atraer únicamente a los preadolescentes. Tras un último “Superman” que dejó mucho que desear, la franquicia regresa con “Supergirl”, una película que se estrena el 1 de julio.
Kara Zor-El: Un Personaje Maldito
Desde sus inicios en el cómic, Kara Zor-El, mejor conocida como Supergirl, ha vivido en un ciclo de malas adaptaciones. La versión de 1984, dirigida por Jeannot Szwarc y protagonizada por Helen Slater, se ha desvanecido en la memoria colectiva. La serie juvenil de 2015, a cargo de Melissa Benoist, tampoco logró captar la atención del público de manera efectiva.
Ahora, nos encontramos ante esta nueva entrega de Craig Gillespie, que se pregunta si es el propio personaje, tal como fue concebido, lo que impide que sea bien adaptado a la pantalla grande.
La Trama Sinsentido
Antes de aterrizar en la Tierra, Kara experimentó una tragedia que consistió en ver cómo mataban a sus padres. Esta historia de venganza poco original se convierte en el hilo conductor de la película. Atrapada en un planeta lejano, Supergirl se presenta como una rebelde que consume alcohol para sobrellevar su dolor, un cliché que no sorprende a nadie.
Cuando un villano aparentemente indestructible, llamado Krem, amenaza a una joven guerrera, ella se siente obligada a intervenir, a pesar de sus reservas. Esto implica un pacto con Lobo, un motero a quien no le tiene aprecio. Todo esto se adereza con un típico “buen corazón” que parece ser obligatorio en las historias de héroes.
Efectos Especiales y Actuaciones Forzadas
La película no solo repite un relato ya manido; también se sumerge en efectos especiales que brillan más por su espectacularidad vacía que por su originalidad. Los actores, por su parte, parecen competir para ver quién exagera más su actuación.
Matthias Schoenaerts, en el papel de Krem, es prácticamente irreconocible, pero su hipérbole interpretativa resulta agotadora. Jason Momoa, como Lobo, ofrece una representación poco convincente que roza lo grotesco, mientras que Milly Alcock seContenta con una actuación que no aporta nada nuevo en su rol de Supergirl.
Plagio y Ausencia de Originalidad
El fracaso más grande de “Supergirl” radica en la falta de originalidad. La película recicla sin pudor elementos de obras anteriores. Tomemos como ejemplo “Mad Max” para sus escenarios desérticos, y la icónica cantina de “Star Wars” para sus encuentros de personajes en ambientes propensos al exceso de alcohol. Esta fórmula copiada y pegada desdibuja aún más la identidad de la película y la convierte en un mero compendio de referencias ajenas.
Conclusión: Un Viaje que No Vale la Pena
Con una narrativa mediocre y unos personajes que no logran enganchar, “Supergirl” es un intento fallido de revitalizar un ícono. Esta película simplemente no merece la atención de los espectadores, ya que sus aventuras son tan pobres como su trama. Si buscas un verdadero relato de superhéroes, es mejor buscar en otra parte.
Nota de la redacción: “Supergirl”, película de fantasía estadounidense de Craig Gillespie con Milly Alcock, Matthias Schoenaerts y Jason Momoa, tiene una duración de 1 hora y 50 minutos.
