
En Italia, un escándalo en torno a las denuncias de abuso psicológico en la gimnasia rítmica está causando revuelo.
El fiscal de la ciudad de Brescia ha respondido a los informes de dos deportistas sobre sucesos en la selección italiana y ha iniciado investigaciones.
Se dice que los entrenadores obligaron a los atletas a cumplir con las especificaciones de peso, y se dice que los insultos y las humillaciones jugaron un papel. Debido a la presión, los atletas desarrollaron anorexia.
“No queremos permanecer más en silencio y queremos proteger a los niños de esta presión”, dijo la gimnasta Nina Corradini a los medios italianos.
El ministro de Deportes, Andrea Abodi, invitó luego a Giovanni Malago, presidente del Comité Olímpico Nacional, ya Gherardo Tecchi, presidente de la Federación de Gimnasia, a una entrevista.
Allí se atenderán las denuncias de los deportistas.

