
¿Es potable el agua que consumimos? Revelaciones sobre los PFAS
Las sustancias per- y polifluoroalquiladas, comúnmente conocidas como PFAS o “contaminantes eternos”, están generando creciente preocupación debido a su amplia presencia en el medio ambiente y sus posibles efectos en la salud humana. Un reciente estudio de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia (Anses) ha puesto de relieve la situación de estas sustancias en el agua potable.
Resultados clave del estudio de Anses
Entre 2023 y 2025, Anses llevó a cabo una campaña sin precedentes para analizar la presencia de PFAS en el agua destinada al consumo humano. Este estudio, publicado el 3 de diciembre, abarcó más de 600 muestras de agua cruda (sin tratar) y un número similar de agua del grifo, cubriendo aproximadamente el 20% del agua distribuida en Francia, tanto en la metrópoli como en los territorios de ultramar.
Objetivos del estudio
El análisis tenía dos propósitos principales:
Establecer un estado actual de la contaminación por PFAS antes de la implementación de nuevas normas europeas en enero de 2026.
Identificar PFAS adicionales que podrían ser preocupantes y que actualmente no se encuentran en la lista de sustancias a monitorear.
Cumplimiento de las normas europeas
En total, se buscaron 35 PFAS en el estudio, de los cuales 20 fueron detectados en al menos una muestra de agua cruda y 19 en el agua distribuida. Los más comunes entre los PFAS regulados, de acuerdo con la directiva europea, fueron:
- PFHxS (Ácido perfluorohexano sulfonico): presente en el 21.7% de las muestras de agua del grifo.
- PFOS (Ácido perfluorooctanesulfonico): encontrado en el 19.1% de las muestras.
- PFHxA (Ácido undecafluorohexanoico): presente en el 16.1%.
Una buena noticia es que la mayoría de las muestras cumple con el límite futuro de la Unión Europea, que se establecerá en 100 nanogramos por litro para la concentración total de los 20 PFAS regulados.
Presencia de PFAS de cadena ultra-corta
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es la presencia significativa de PFAS de cadena ultra-corta, que no están incluidos en la directiva europea. El ácido trifluoroacético (TFA), el más prevalente, fue detectado en el 92% de las muestras, tanto en agua cruda como en agua potable, con una concentración promedio de 780 nanogramos por litro.
Estos resultados subrayan la recomendación de Anses, publicada en octubre de 2025, de mejorar la vigilancia de los PFAS en diferentes matrices ambientales, incluida el agua. A la luz de estos nuevos datos, se están considerando algunos de los PFAS detectados para su inclusión en el plan permanente de monitoreo del agua.
Conclusiones
La contaminación por PFAS en el agua potable es un tema que merece atención. Si bien muchos de los PFAS analizados cumplen con los límites establecidos, la presencia de PFAS de cadena ultra-corta y el hallazgo de sustancias que aún no están reguladas indican que la vigilancia y el análisis deben continuar. Proteger nuestra salud y la del medio ambiente requiere seriedad y acción, lo que hace que este estudio sea un paso crucial en la dirección correcta.
Es vital que los consumidores mantengan informadas sus decisiones sobre el agua que consumen y que se promueva una mayor regulación y monitoreo de estas sustancias para garantizar la seguridad del agua potable en el futuro.



